lunes, 1 de julio de 2019

Antonio Calvache

Antonio Calvache fue un fotógrafo, director de cine y novillero español (nacido el 7 de febrero de 1896 en Córdoba, fallecido en Madrid el 31 de enero de 1984) que alcanzó una tremenda popularidad como fotógrafo, en el Madrid de los años 20, retratando a personajes importantes de la sociedad española y a las artistas del mundo de la farándula.


El Gallo © Antonio Calvache
El Gallo © Antonio Calvache




Biografía

Antonio Calvache Gómez de Mercado era el hijo menor del fotógrafo Diego Calvache Yañez que regentaba un modesto estudio de fotografía en la localidad gaditana de Jerez de la Frontera y que inculcó precozmente su afición a la fotografía a sus hijos Diego, José (alias Walken, que moriría en la Guerra Civil) y el propio Antonio.

En Jerez de la Frontera transcurrió su infancia y adolescencia, hasta que la familia se trasladó a Madrid y su padre abrió un estudio en el centro, donde pronto empezaron a pasar, deseosas de quedar inmortalizadas por la cámara de un reputado Diego Calvache, numerosas figuras populares como artistas (Margarita Xirgu), toreros (Rafael "El Gallo" y José Gómez Ortega "Joselito", cupletistas y tonadilleras (Consuelo Bello Cano "La Fornarina", Raquel Méller y Pastora Imperio) y escritores (Jacinto Benavente y Pedro Muñoz Seca).

Entre todas estas personalidades quienes mayor influjo ejercieron en Antonio fueron los toreros, hasta el extremo de que emprendió una discreta etapa de aprendizaje taurino que le permitió presentarse como novillero en Madrid con 18 años. La prematura muerte de su hermano Diego y sus escasas oportunidades en los toros le llevaron a hacerse cargo del estudio que su hermano había abierto recientemente, alternando su dedicación al negocio fotográfico heredado con una vida azarosa y bohemia y el oficio de actor, en el que debutó en 1918 en La España trágica.

Su fama como retratista, pregonada por las cantantes, actrices y bailarinas que se ponían frecuentemente ante su cámara se extendió por todos los rincones de la Villa y Corte de Madrid y llegó hasta la mismísima Casa Real, que le llamó para que realizara unos retratos de la reina Victoria Eugenia, luego el propio rey Alfonso XIII requirió sus servicios, y la infanta Isabel de Borbón "La Chata" también. Honrado con el título oficioso de "fotógrafo de la Real Casa", aumentó todavía más su selecta clientela de políticos, artistas e intelectuales. Además, durante esta época su fotografía influyó de manera decisiva en la obra de los artistas de vanguardia: Joan Miró se inspiró en su retrato de la gitana Angustias  para realizar su Ballarina espanyola.

Poco después, para no encasillarse en el género del retrato, Calvache emprendió largos recorridos por los rincones más escondidos de España, con la intención de captar en sus negativos la riqueza arquitectónica, monumental y paisajística de todo el país. Como fotógrafo colaboró con Blanco y Negro, Actualidades, La Unión Ilustrada y La Esfera. En 1924 realizó una exposición en el Círculo de Bellas Artes de Madrid sobre su colección de vistas de España y retratos de celebridades. También continuó con su interés por la gran pantalla, como actor de la primera versión de Currito de la Cruz, más tarde en calidad de asesor taurino y posteriormente con la creación de una fugaz empresa de producción, Films Numancia, que produjo La chica del gato y Los vencedores de la muerte.

En 1936 se afilió a la Falange y fue nombrado jefe de la sección de Cinematografía, cargo desde el que consiguió, al año siguiente, un contrato que le autorizaba a realizar películas destinadas a dejar constancia testimonial de la Guerra Civil, rodando como director Rutas de fuego y Derrumbamiento del ejército rojo, y se encargó de tomar las grabaciones de la caída de Teruel en manos de las tropas sublevadas.

Sin embargo, las duras condiciones de vida en la España de postguerra le sumieron en el olvido. Su último rodaje como director de cine fue la película Boy (1940), adaptación de una novela del Padre Coloma, que resultó un fracaso. No valieron para nada su amplia galería de retratos de personajes importantes de la sociedad española del momento (además de los citados miembros de la Familia Real, posaron ante él Unamuno, y los hermanos Álvarez Quintero).

Tampoco que hubiera sido junto con sus hermanos un fotógrafo que realizara contenidos pícaros, eróticos e, incluso, pornográficos servía en una España en la que los vencedores de la contienda fratricida imponían el dolor, la miseria, la tristeza y la moral pacata, así que Antonio tomó la decisión de emigrar a Tánger, la bella ciudad marroquí en la que se estableció en aquella época un estilo de vida apartado de las convenciones sociales y morales de la sociedad occidental.

Su talante bohemio le llevó en 1961 a París, y a finales de la década de los 60 se vio forzado a regresar a Madrid, donde intentó instalarse nuevamente como fotógrafo profesional pero sus enormes dificultades económicas le llevaron a malvender el mobiliario de su nuevo estudio e, incluso, una parte de su precioso y valiosísimo archivo fotográfico de más de setenta y cinco mil negativos, viéndose reducido, en plena vejez, a colaborar como simple retocador en obras menores de otros compañeros de oficio, o a publicar en 1971 una colección de poemas taurinos, Romances ignorados, a liquidar en el Rastro de Madrid sus últimas pertenencias, recitar poemas propios y ajenos, vender carteles taurinos y finalmente a tener que pedir limosna para poder subsistir hasta su muerte.

En 1994 se realizó una excelente exposición de cien fotografías que intentaban recuperar, en el Centro Cultural Conde-Duque de Madrid, su memoria. Otras magníficas muestras de su arte pueden encontrarse entre las páginas del volumen titulado Madrid, a través del espejo, donde el documentalista y profesor de periodismo Juan Miguel Sánchez Vigil recopiló algunas de las mejores fotografías de las grandes figuras del comienzos del siglo XX realizadas por la familia Calvache. En 2004, algunas de sus fotografías se incluyeron en la exposición Huellas dalinianas, presentada en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid. El fondo fotográfico Calvache fue adquirido por la BNE en 2005 y está formado por más de 3.000 positivos y negativos.


Referencias



Libros







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