Éli Lotar fue un fotógrafo y cineasta francés (nacido el 30 de enero de 1905 en París, fallecido el 10 de mayo de 1969, también en París) que practicó un crudo pero poético naturalismo de callejones, pobreza, prostíbulos, mataderos, … Compañero de viaje de los surrealistas, fue un apasionado documentalista que no establecía diferencias entre la fotografía y el cine, ambos desprovistos de artificios.

En el matadero de La Villette, 1929 © Éli Lotar

En el matadero de La Villette, 1929 © Éli Lotarnue

Biografía

Eliazar Lotar Teodorescu fue hijo ilegítimo del poeta rumano Tudor Arghezi.  Nació en París, pero su infancia transcurrió en Bucarest, en un ambiente impregnado por la poesía y la literatura, un caldo de cultivo para la sensibilidad que impregnaría más tarde su fotografía. Realizó estudios de derecho, pero a los 19 años quiso ser actor y regresó a su ciudad natal. Con 21 años decidió adoptar la nacionalidad francesa.

En París se enamoró de la fotógrafa alemana Germaine Krull, casada y 10 años mayor que él. Ella le inició en la fotografía y contribuyó a desarrollar su temprano talento de artista. Su breve unión de tres años resultó ser muy fructífera para ambos: Krull abandonó las estrechas paredes de su estudio de moda y Lotar comenzó a vislumbrar una nueva forma de mirar el mundo.

El paisaje urbano e industrial de París se convirtió en su inspiración, haciendo uso de los característicos picados, contrapicados y forzados puntos de vista que promulgaba la Nueva Visión. Comenzó a publicar en revistas como Jazz y Vu, Varietés, Bifur o Documents, convirtiéndose en un pionero de la fotografía de reportaje y a exhibir su obra en algunas de las exposiciones más vanguardistas del momento, como Fotographie der Gegenwart, Film und Foto yDocuments de la vie sociale.

También realizó numerosas exposiciones con André Kertész y dirigió sus intereses hacia el surrealismo. Una de sus obras más conocidas, su reportaje en 1929 sobre los mataderos parisinos de La Villette, ilustró la palabra Abattoir en la revista diccionario Documents de Georges Bataille.

Cuando se encontraba en la cumbre de su carrera fotográfica comenzó su transición hacia el mundo del cine, siendo cámara en Zuiderzeewerken del realizador holandés Joris Ivens, y poniéndose en contacto con directores de cine. Con Lotar como cámara Buñuel filmó su polémica Las Hurdes, tierras sin pan (1933), tras conseguir permiso del gobierno republicano. Un año antes Lotar, con el director de cine Yves Allégret y su mujer, René, habían estado un mes en la cárcel en su intento de realizar un documental parecido. A su regreso a París, Lotar se convertiría en el responsable del departamento de fotografía de la Asociación de Artistas y Escritores Revolucionarios (AEAR), firmando un manifiesto contra el fascismo y el imperialismo francés.

Lotar regresó a España en 1936, con encargos para cubrir las elecciones, así como la victoria del Frente Popular, acompañado por su pareja la pintora y fotógrafa Elisabeth Makovska, obteniendo imágenes de gente durmiendo en espacios públicos, con clara connotación surrealista, o la del discurso de La Pasionaria en Madrid. También realizó una serie de fotografías de iglesias  y otra del torero Belmonte.

Como miembro del Groupe Octobre, trabajó como fotógrafo o camarógrafo con diversos cineastas, colaborando, por ejemplo, con Jean Renoir en Une partie de campagne como fotógrafo del rodaje, con Jacques Prévert en L’affaire est dans le sac y con Marc Allégret en el documental Aubervilliers en 1946 que sería seleccionado para el Festival de cine de Cannes en 1946.

Durante sus últimos años, que fueron particularmente sombríos, se hizo amigo íntimo de Alberto Giacometti que le hizo varios bustos. Murió en Paris y su obra quedó en el olvido, hasta que en la década de los 90 se dio en Francia un renovado interés por el surrealismo y el Centro Pompidou le dedicó su primera exposición retrospectiva. Desde entonces diversos estudios sobre su obra, sobre la fotografía surrealista y de entreguerras y sobre el cine de los años veinte y treinta nos permiten contemplar la obra de Eli Lotar desde una mirada renovada.

En 2017 el museo Jeu de Paume de París recuperó su memoria con la exposición Eli Lotar (1905-1969) a través de más de cien copias originales y una centena de documentos: libros, revistas, cartas, negativos y películas. Además de sus obras más representativas esta exhibición prestó especial atención a los nexos de su producción con el movimiento de la Nueva Visión, tanto en su cine documental como en sus imágenes de paisajes urbanos, industriales o marítimos.

Referencias

Libros

  • Éli Lotar, 1993.
  • Une partie de campagne, Éli Lotar, photographies du tournage, 2007.