jueves, 31 de agosto de 2017

Nacho López

Nacho López fue un fotoperiodista mexicano (nacido en Tampico, Tamaulipas, en 1923, fallecido en Ciudad de México en 1986) considerado la figura más importante en periodismo fotográfico de dicho país en el siglo XX. Fotografió a la gente común de Ciudad de México y fue el primero en su país en trabajar con series fotográficas, a las que llamó “foto ensayos” para publicarse en revistas semanales en el país.

 © Nacho López

© Nacho López

La virtud de la fotografía –porque ésta no cambiará al mundo– consiste en servir de enlace, de comunión entre los seres humanos.

Poner el ojo en el visor fotográfico, encuadrar al sujeto y oprimir el botón es fácil si se piensa que lo folclórico es el motivo principal. Ellos están tras las rejas, nosotros fuera. Si invertimos la imagen, los cautivos somos nosotros. Atrapados en otra realidad, concebimos un mundo imaginario acorde a los prejuicios de una clase social que no penetra en ese mundo «mágico» (idea cursi-poética), sólo descarnada por la injusticia, el hambre, la represión y el aislamiento prevaleciente.

Biografía

Ignacio López Bocanegra, más conocido como Nacho López, tuvo una relación temprana con la fotografía: su padre era representante de Palmolive y para promoción de sus productos preparaba llamativos aparadores que inmortalizaba en imágenes fotográfica. Eso y que un tío le regaló una cámara Brownie, en la que gastaba su tiempo y dinero, le llevó más tarde a estudiar en el Instituto de Artes y Ciencias Cinematográficas de 1945 a 1947. Aprendió fotografía principalmente de Manuel Álvarez Bravo, que le enseñó a rechazar el uso de la fotografía para crear una identidad mexicana más unificada, típico de los fotógrafos mexicanos de la época.

Fue el primero en México en trabajar con series fotográficas, a las que llamó “foto ensayos” hechos para publicarse en revistas de imágenes semanales en el país. Cerca de la mitad de sus fotografías eran eventos organizados por él mismo diseñados para capturar las reacciones de los presentes en el evento. Sus otros intereses incluían arquitectura, etnografía, jazz de 1960 y danza contemporánea, casándose con dos bailarinas contemporáneas durante su vida.

A principios de su carrera, enseñó técnicas fotográficas en la Universidad Central de Venezuela por un tiempo corto, donde también tuvo su primera exhibición importante de su trabajo en 1948.​ Su primer trabajo fotográfico incluyó temas como la calle 15 de Septiembre, bailarines, máscaras y carnavales, así como huelgas de maestros, Huicholes y Coras.

Su trabajo principal como fotógrafo fue entre los años 1949 y 1955, cuando hizo foto periodismo para revistas mexicanas como Pulso, Así, Mañana, Hoy, Rotofoto, Presente y Siempre!.​ En ese tiempo, las revistas con imágenes fueron el principal recurso de información cultural y el trabajo que le dio la flexibilidad más creativa.​ López quiso ser un director y productor de cine y usó sus años como fotoperiodista para ilustrar alguna de sus ideas para guiones. Se concentró más en la vida cotidiana con aproximadamente la mitad de sus fotos sobre ese tema. Con una inclinación por la crítica social sus trabajos se centraron más en los aspectos negativos del desarrollo económico en México de esa época y las afirmaciones oficiales de una identidad mexicana unificada.

En 1957, encontrando el fotoperiodismo muy restringido comenzó una etapa de 10 años realizando un número de documentales y comerciales ganadores de premios y una película llamada Los hombres cultures en 1972. También fue el camarógrafo del corto Todos somos mexicanos, patrocinada por el Instituto Nacional Indigenista.

En los años 70, dejó de hacer películas, regresando a la fotografía pero no al fotoperiodismo, ​exponiendo su trabajo fotográfico, y con un contrato del Instituto Nacional Indigenista. Muchas de sus fotografías continúan siendo usadas por la Secretaría de Relaciones Exteriores. Posteriormente se convirtió en crítico fotográfico y en los 80, enseñó fotografía en el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos de la Universidad Nacional Autónoma de México y la Universidad Veracruzana, enseñando a muchos de los nuevos fotoperiodistas de México.

Aunque estuvo como fotoperiodista activo menos de una década en los cincuenta, fue una influencia para las generaciones de foto periodistas que lo sucedieron, con una colección de aproximadamente 33.000 imágenes ahora en el Fondo Nacho López de la Fototeca Nacional de México.

Murió repentinamente en 1986 en la ciudad de México. Su hija Citlali López ha trabajado desde entonces para promover la preservación e investigación del trabajo de su padre, llevándolo al reconocimiento internacional en los 90 y a una gran exhibición de su trabajo en Ciudad de México en 2008, más de veinte años después de su muerte.

Referencias

Libros

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