sábado, 8 de junio de 2013

David Nebreda

David Nebreda es un fotógrafo español (nacido en Madrid el 1 de agosto de 1952) que convierte su cuerpo en protagonista de su obra artística, en un registro del dolor y testimonio de una enfermedad mental. Su obra muestra la construcción de una identidad a partir de la destrucción del cuerpo para lograr un renacimiento.

 

 

© David Nebreda

© David Nebreda

 

 

No leo, no veo la televisión, no escucho música, no tengo ordenador, ni conexión a Internet. Paso la mayor parte de mi tiempo en la cama.

 

Mi contacto con el mundo exterior ha destruido mi sentido del orden y me ha suscitado palabras, hasta ahora desconocidas para mí, como vergüenza, dolor o disgusto provocado. Quiero hacer hincapié en ello: sólo ahora descubrí el significado de palabras como asco, vergüenza u odio.

 

 

 

Biografía

Licenciado en Bellas Artes, a la corta edad de 19 años, tras una etapa de silencio con sus padres, los médicos le diagnosticaron esquizofrenia y enseguida tuvo su primer encierro psiquiátrico forzado.

Vive encerrado en un piso de Madrid con apenas dos habitaciones donde ha realizado la totalidad de su obra fotográfica, sin tomar medicación, sin comunicación con el exterior, sin radio, prensa, libros ni televisión. Vegetariano (sólo come 8 ó 9 productos que come crudos o cocidos) desde los 20 años, practica la abstinencia sexual, y se somete a severos ayunos que le mantienen un estado de delgadez extrema.

De 1983 a 1989 realizó su primera serie de autorretratos que apenas recuerda, pues fueron debidos a una personalidad previa, extranjera y diferente.

En 1989 y 1990 hizo su primera serie de fotografías en color (interrumpidas por dos internamientos forzados). El tiempo que pasa sentado en el borde de la cama permite a David preparar mentalmente sus imágenes como un ejercicio de pensamiento religioso. Ejerce la respiración y la concentración antes de cada disparo, sin moverse durante los diez segundos que requieren el temporizador.

De 1992 a 1997, cuando emerge de la peor crisis de su vida (nueve meses de reclusión), vive en un estado de aislamiento y una casi parálisis física y mental y realiza su segunda serie de fotografías en color, con una geometría mucho más expresiva y como un intento de recuperarse a sí mismo, pero es un fracaso para él, pues no lo consigue.

Poco después retomó el contacto con el exterior. Enseñó sus fotos a conocidos a los que no gustaron, pero que lo pusieron en contacto con una persona que organizó su primera exposición en Madrid. Esta exposición suscitó fuertes reacciones de violencia e incomprensión. David se volvió a su estado de reclusión y realizó seis nuevas fotografías y dibujos. Posteriormente, fue contactado por Leo Scheer, deseoso de convertirse en editor con el único propósito de mostrar sus fotografías. Como consecuencia, en 2000 se publicó Autorretratos.

En 2004 publicó Capítulo sobre pequeñas amputaciones, menos espectacular visualmente que anterior, más sereno, en blanco y negro, también con el uso de la doble exposición. El desenfoque es más importante, creado con cinta adhesiva o saliva mezclada con leche a veces.

A finales de 2004 se realizan reuniones en torno a su trabajo en la galería Leo Scheer, reuniones que conducirán en 2006 a la publicación de un nuevo libro, Sobre la revelación, que será el último de David Nebreda, ya que éste  considera que no tiene nada más que decir existencialmente.

Autodidacta dentro de la fotografía, sorprende por su sabia utilización de la técnica, el dominio de la luz y los claroscuros de sus fotografías. No manipula el positivado. Sus exposiciones son a menudo largas (de 10 segundos hasta 2 horas, pero éstas no fueron convincentes). Utiliza un flash portátil dirigido hacia el techo o, raramente, un paraguas. También trabaja a veces con luz natural. Utiliza mucho la exposición múltiple, para crear el desenfoque, la multiplicación de la persona dentro de la imagen o para simular un espejo. Trabaja sin fotómetro. El viñeteado lo realiza con máscaras de cartón sobre el lente.

También realiza dibujos realizados con su propia sangre.

Su obra es casi desconocida en España, pero en Francia ha sido promocionada. Si buscamos un referente a su obra, podríamos pensar en el tenebrismo del pintor Caravaggio o en el fotógrafo Joel-Peter Witkin, aunque éste busca sus modelos en personas ajenas o en cadáveres, no como Nebreda, que basa todo su trabajo en su propia persona.

En 2005 Judith Cahen realizó un film consagrado a Nebreda, titulado ADN.

 

 

Referencias

 

 

 

Libros

2 comentarios:

Jose Antonio (http://mirados.wordpress.com/) dijo...

Dios mio!!!!!

Uffffff!!!!!

Gracias por descubrirnos a este artista. No todo va a ser sencillo de ver.

cosas que pasan en san sebastian dijo...

Solo puedo decir: Impresionante

Publicar un comentario en la entrada