lunes, 18 de agosto de 2014

Anatole Saderman

Anatole Saderman fue un fotógrafo ruso nacionalizado argentino (nacido el 6 de marzo de 1904 en Moscú, Rusia, y fallecido el 31 de octubre de 1993 en Buenos Aires, Argentina) verdadero maestro del retrato, que poseía un estilo inconfundible y una capacidad especial para encontrar el momento oportuno y el gesto exacto que expresase la personalidad de las personas a las que fotografiaba.

 

© Anatole Saderman

© Anatole Saderman

 

DECALOGO SIN MUCHA IMPORTANCIA 

  1. Lo más difícil en el oficio del retratista es perderle el miedo al asunto.
  2. Pero a lo mejor no es miedo, sino emoción. Esta, mejor que no la pierdas nunca: un retrato sin emoción no es un retrato, es una foto: una en un millón.
  3. Ama al prójimo a quien vas a retratar. Si no puedes amarlo, ódialo. Si te es indiferente, fotografía mejor una botella de alguna bebida gaseosa: puede rendirte más y aparte, no protesta ni te da indicaciones.
  4. Las leyes básicas de caligrafía y ortografía fotográficas rigen igual para fotografiar una manzana, una botella o una cara humana. Pero es más fácil practicar la gramática con una manzana que con el alma humana.
  5. Estudia las caras de tus prójimos “de ojito”, sin cámara: en el bar, en el colectivo, en la calle suceden milagros de expresión y de iluminación.
  6. Para hacer retratos en el interior, cualquier ventana es una excelente fuente de luz.
  7. En el exterior aprovecha el sol en su primera y en su última hora.
  8. Dios ha hecho un solo sol para iluminar este mundo, y ¡qué lindo luce! Usa un solo reflector para iluminar una cara. En todo caso ayúdate con la luna y las estrellas; nunca con un segundo sol.
  9. Para hacer un retrato no te gastes en extravagancias. La palabra “amor” se ha escrito millones de veces, pero “Hamor” con hache se puede escribir una sola vez y no sé si vale la pena.
  10. No busques un estilo “especial”. Si tienes garra, “tu” estilo cristalizará cuando menos lo pienses.

 

 

 

Biografía

Anatolyo Boriscovich Saderman nació en Moscú en una familia dedicada al comercio textil. Realizó allí sus estudios básicos hasta que con catorce años emigró con su familia a Minsk tras la Revolución Rusa, después a Lodz, Polonia, hasta que en 1921 se establecieron en Berlín, donde estudió filología eslava, historia del arte y dibujo. Tras la ascensión al poder de Hitler emigraron a Paraguay primero y posteriormente a Uruguay.

En 1926 realizó sus primeras fotografías y comenzó a aprender a realizar retratos de su maestro Nicolás Yaroboff en Montevideo mientras trabajaba de fotógrafo callejero. Aprendió laboratorio, haciendo también retratos a lápiz e iluminando fotografías.

En 1927 se trasladó a Asunción y abrió el estudio Electra que mantuvo hasta 1929. En 1932 se trasladó a Buenos Aires ingresando en el estudio Van Dyck, pero dos años después abrió su propio estudio. Fue socio fundador del Foto Club Argentino (1936) y del Foto Club Buenos Aires (1945). En 1938 realizó su primera gran exposición Retratos de Plásticos Argentinos en la Sociedad Estímulo de Bellas Artes.

En 1953 participó en el grupo Carpeta de los diez que fue un foro de debate y de intercambio de opiniones que realizó su primera exposición en 1954. En 1960 el Fondo Nacional de las Artes incorporó a su colección unos 300 retratos suyos de artistas plásticos argentinos

Entre 1962 y 1966 vivió en Roma exponiendo paisajes urbanos en la Galería Nova Pesa.

Tras su regreso a Argentina realizó numerosas exposiciones y trabajos y también actividad docente. Algunos de sus retratos los realizó a artistas como Borges, Emil Ludwig, Pier Paolo Pasolini, Pablo Neruda, Alejandra Pizarnik, Pablo Casals, Ernesto Sabato, Nicolás Guillén, Maria Elena Walsh y su amigo Humberto Rivas.

Comenzó sus retratos a artistas con el escultor Luis Falcini, y luego segiría con los plásticos Daneri, Spilimbergo, Urruchúa, Victorica, Castagnino, Raúl Soldi, Carlos Alonso, Antonio Berni, Benito Quinquela Martín y muchos más. Hubo un momento en que Daneri comenzó la costumbre de regalarle una obra por el retrato, y al final Saderman intercambiaba autorretratos del pintor fotografiado por su retrato, obteniendo una muy interesante colección que posteriormente plasmaría en el libro Retratos, autorretratos + retratos (1974) donde se exhiben en pares el autorretrato del artista con el retrato que le hizo Saderman.

Recibió el premio Konex en el año 1982. En 1984 fue nombrado Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires.

 

 

 

 

Referencias

 

 

 

Libros

  • Secretos del jardín
  • Retratos, autorretratos + retratos.

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