viernes, 4 de mayo de 2012

Seydou Keïta

Seydou Keïta fue un fotógrafo maliense (nacido en 1921 en Bamako, Mali, y fallecido el 21 de noviembre de 2001 en París) conocido por los retratos de estudio que realizó a mitad del siglo XX.


© Seydou Keïta
© Seydou Keïta



Biografía

Su padre era carpintero y él comenzó aprendiendo ese oficio pero cuando él tenía 12 años, un tío suyo que había viajado a Senegal, le regaló una cámara Kodak Brownie, de 6x9” y algo de dinero para comprar película y comenzó a realizar fotografías a su familia y a hacer copias por contacto, compaginando carpintería y fotografía.
Fotógrafo autodidacta, realizaba sus retratos con una gran calidad y un sentido de la estética único. Trabajaba principalmente con luz natural y por economizar sólo realizaba un negativo para cada fotografía. Y eso era un problema si algo salía mal o los clientes se habían movido.
Perfeccionó sus conocimientos técnicos con Pierre Garnier y en el laboratorio de Mountaga Traoré, que le enseñó a revelar. Cuando éste le dijo que ya estaba suficientemente preparado, en 1948, se convirtió en profesional y abrió un estudio especializado en el retrato y alcanzó gran éxito en Bamako y en toda África Occidental.
Compró una cámara de 5x7” en 1949, realizaba un negativo, revelaba en las noches y hacía el retoque en las mañanas justo antes de que regresaran los clientes a por sus fotografías. Utilizaba como telones las colchas de su cama, que iba cambiando cada 2 años.
En aquella época, los años 60, la cultura africana no tenía gran importancia y las gentes que no eran pobres vestían como europeos y su comportamiento estaba fuertemente influenciado por las costumbres francesas. Como no toda la gente tenía dinero para vestirse así, en el estudio tenía tres diferentes trajes de corte europeo, con corbata, camisa, zapatos, sombrero y algunos accesorios: pluma estilográfica, flores de plástico, una radio y un teléfono para prestarlo a los clientes. Las mujeres lucían ropas más locales.
Nunca trató con ningún fotógrafo extranjero. No viajó ni vio fotografías de otros. En aquella época no se podían conseguir en Mali revistas francesas o americanas.
En 1962, al producirse la independencia de Mali entró a trabajar en los servicios de seguridad y, a partir de 1977, volvió a abrir su estudio.
Cuando llegó a Mali la fotografía en color, hacia 1977, dejó de fotografiar, pero, cosa muy rara en África guardó todos sus archivos (10.000 negativos 5x7”, sin hojas de contactos, ni impresiones, ni pruebas).
Su obra permaneció prácticamente desconocida hasta los años noventa que comenzó a conocerse gracias a la fotógrafa Françoise Huguier y una investigación del comisario André Magnin. En 1994 se mostró su obra en los Encuentros de Arlés y en la Fundación Cartier en París. Esto fue seguido por muchas otras exposiciones en museos, galerías y fundaciones por todo el mundo: por ejemplo, PhotoEspaña en 1999.
Actualmente está reconocido universalmente como el padre de la fotografía africana y es considerado uno de los fotógrafos más grandes del siglo XX.
Se creó una fundación con su nombre en Bamako y desde 1994 lleva su nombre un premio de los Encuentros Africanos de Fotografía que se celebran cada dos años, así como una sala del Museo Nacional Británico de Arte Moderno.


Referencias



Libros

La mayor parte son catálogos de exposiciones.
  • 2011 Photographs, Bamako, Mali 1948-1963 
  • 2007 Why Africa? 
  • 2006 100% Africa
  • 2005 Living with Art
  • 2005 Arts of Africa: The Contemporary Collection of Jean Pigozzi
  • 2005 African Art Now: Masterpieces from the Jean Pigozzi Collection.
  • 2005 L’art africain contemporain
  • 2003 Go Johnny Go!
  • 2002 Carnets de Voyage T2
  • 2001 You look beautiful like that
  • 2000 Voilà, le monde dans la tête
  • 2000 Flash Afrique! Photography from West Africa  
  • 1998 Suitcase 3
  • 1997 Seydou Keita
  • 1995 Seydou Keïta Photopoche,
  • 1994 Seydou Keïta – 1949 à 1962

1 comentario:

Edgar Espinoza dijo...

Excelente artículo! Recientemente descubrí el trabajo de Seydou Keita y para mí fue toda una revelación. Su carrera es admirable y todo un ejemplo para las nuevas generaciones de fotógrafos. De él me llevo dos grandes lecciones: los medios tecnológicos no son lo más relevantes para hacer buenas fotografías; y las limitaciones se superan con creatividad.

Publicar un comentario en la entrada