Fernando Larruquert fue un director y montador de cine y fotógrafo vasco (nacido en 1934 en Irún, Gipuzkoa, fallecido el 20 de octubre de 2016, también en Irún) considerado un cineasta clave para la historia del cine vasco, por su capacidad artística y su impulso creador cuyo exponente máximo fue el largometraje Ama Lur (1968).

Oteiza, Luis Romeroren tailerretan Irunen  © Fernando LarruquertOteiza, Luis Romeroren tailerretan Irunen  © Fernando Larruquert

Biografía

Fernando Larruquert Aguirre comenzó a hacer fotos a los trece o catorce años, retratando a sus primas y hermanas con una cámara de tipo prismático Kodak propiedad de su tío. Cuando Fernando tenía unos 16 años, su padre, que era cazador, vendió sus armas y compró una cámara Pathe Baby de 9½ para hacer cine, lo que le encaminó a esta disciplina artística. Mientras seguía haciendo prácticas de luz y montaje con nuevas cámaras, fundó y dirigió el coro Alaiki (1950) y en 1959 la Coral Irunesa de Cámara, con la que consiguió importantes premios internacionales, como la Medalla de Oro al Mérito Cultural Francés en 1962.

Irremediablemente atraído por el mundo del cine, codirigió con Néstor Basterretxea el cortometraje Operación H (1963), una obra de corte experimental financiada por el industrial  y mecenas navarro Juan Huarte, centrada en el mundo del diseño industrial, con colaboraciones en esculturas e ideas de Oteiza, y de Luis de Pablo en la música y que esbozaba ya una de las obsesiones de estos dos artistas: la idea de que el vasco tiene la habilidad de sublimar su actividad cotidiana para transformarla en obra de arte.

Animados por los resultados obtenidos Larruquert y Basterretxea fundaron la productora Frontera Films Irun, S.A., y rodaron dos cortometrajes más: Pelotari (1964), un canto estético dedicado al juego de la pelota vasca ensalzando en tono épico la figura del pelotari, y Alquezar. Retablo de pasión (1965), una obra de una belleza extrema, centrado en dicho pueblo aragonés de los Pirineos en una Semana Santa, y la que sería su obra maestra, Ama Lur, largometraje filmado durante dos años, y estrenado en 1968, superando las enormes trabas de la censura franquista, donde indagaron un nuevo lenguaje cinematográfico propio vasco, punto de partida ineludible para el cine vasco moderno.

En 1974 viajó a Nepal para rodar un documental sobre la expedición vasca que intentó sin éxito coronar el Everest y el material filmado no pudo ser exhibido por motivos técnicos. En 1978, con patrocinio del Banco de Vizcaya, dirigió un largometraje documental centrado en la música popular vasca titulado Euskal Herri-Musika incomprendido en su tiempo. En 1981 Larruquert estrenó Namasté, Chamo Longmu Agur Everest uniendo el material filmado en 1974 con lo filmado por Juan Ignacio Lorente en la histórica expedición de 1980, que logró colocar por primera vez la ikurriña en lo alto del Everest.

Posteriormente inició un progresivo distanciamiento con el mundo del cine, aunque colaborando en labores de montaje y fotografía en una veintena de películas de cineastas vascos. A principios de los 90 dejó definitivamente el cine (salvo en 2007 para supervisar el proceso de digitalización y conservación de una muy deteriorada Ama Lur) para dedicarse con sus sus dos hijos, Aitor y Fernando, a Lamia, su estudio de fotografía en Irún. En 2008 la familia Larruquert celebró sus 25 años dedicados a la fotografía con la exposición Larru hunkituaLa piel estremecida en las salas Boulevard Kutxa de San Sebastián con 132 fotografías, retratos de personalidades destacadas de la vida social y cultural vasca como Jorge Oteiza, José Miguel Barandiaran, Mikel Laboa o Francisco Escudero y también de personajes anónimos.

Referencias

Libros

  • Desde la frontera: el cine de Fernando Larruquert, 2017.