Pinélides Fusco fue un fotógrafo argentino (nacido el 26 de diciembre de 1913 en Buenos Aires, fallecido en 1991) que documentó los principales hechos históricos de los dos primeros gobiernos de Juan Domingo Perón, capturando muchas imágenes que aún hoy se reproducen en libros, diarios y revistas sin hacer ninguna mención al autor. También fue un pionero del fotoperiodismo color en la Argentina.

Eva Perón © Pinélides Fusco

Eva Perón © Pinélides Fusco

Biografía

Pinélides Aristóbulo Fusco nació en la ciudad de Buenos Aires, hijo de un militante socialista oriundo del sur de Italia. Su padre quiso llamarlo Pílades (nombre de la mitología griega) pero en el Registro Civil se equivocaron y le registraron con el inexistente nombre de Pinélides. Sus amigos y familiares prefirieron llamarlo Pinucho y Perón le llamaba Fusquito.

Estudió en el Normal de Profesores Mariano Acosta, consiguiendo el título de maestro normal y 2 años más tarde el de Profesor en Letras. Con 17 años, dio clases en la Escuela Estanislao Zeballos de La Boca, siendo sus alumnos trabajadores adultos que cursaban los estudios primarios en el turno noche. Desde entonces y hasta su jubilación nunca dejó de enseñar. También fue profesor de piano y cursó estudios de artes plásticas en la Asociación Estímulo Bellas Artes. Fue un gran lector tanto de historia y filosofía como de ficción y poesía. Su primera formación política fue marxista y llegó a ser director de la biblioteca del Partido Socialista. Sin embargo, fue acercándose al Pensamiento Nacional del Peronismo.

Sus primeros trabajos como periodista y reportero gráfico los hizo en la Editorial Julio Korn, que editaba las revistas Vosotras, Radiolandia y Labores. Su vida cambió cuando, un domingo de 1948, recibió un mensaje indicándole que debía presentarse en la quinta de San Vicente, para fotografiar a Perón y a Evita. Realizó un trabajo de gran calidad profesional e ingresó en la Secretaría de Prensa y Difusión de la Presidencia, como personal contratado.

Así, hasta el golpe de estado de 1955 que derrocó a Perón, Fusco daba clases por la mañana y por las tardes cubría los diferentes eventos oficiales o retrataba en la intimidad al matrimonio presidencial. Su sólida formación cultural hizo que se le encomendaran trabajos en los cuales se debían cumplir con las estrictas normas del protocolo, como por ejemplo los actos en el Teatro Colón, o la firma de convenios internacionales. No sólo registraba los actos oficiales, sino que también captaba momentos íntimos o informales donde, tanto Perón como Eva, aparecen de un modo espontáneo atendiendo a la gente, saludando a los chicos o trabajando en sus despachos.

La Revolución Libertadora de 1955 puso fin a su carrera de fotoperiodismo político. Cesado también como docente se quedó sin trabajo y con tres hijos pequeños. Tuvo que vender su cámara Speed Graphics, para poder comer. Le allanaron la casa y lo detuvieron 2 veces, pero había tenido la precaución de pasar todos sus negativos a su hermano socialista, Dagoberto Arístides, que los ocultó durante 30 años. Reintegrado como docente tuvo que trabajar también en una tienda de cerámica japonesa, mientras intentaba proseguir con la fotografía, abandonando lo social y documental, para trabajar de una manera puramente artística.

Gracias a la intervención directa de Sameer Makarius, pudo formar parte del Grupo Forum que éste había creado en 1956. Ya había formado parte, en 1953, del primer grupo independiente de la fotografía argentina, conocido como La Carpeta de los diez, junto a Annemarie Heinrich, Anatole Saderman, Hans Mann, José Malandrina, Max Jacoby y otros.

Profesional muy experimentado comenzó a trabajar en la agencia de publicidad Ricardo De Luca, y también hizo fotografía industrial. A lo largo de su carrera también retrató a muchos actores como Alberto Closas, Mirta Legrand, Fanny Navarro, Zully Moreno, Alfredo Alcón, Gina Lollobrigida, las hermanas Mirtha y Silvia Legrand, Zully Moreno, …. Su vida transcurrió junto a su esposa y sus tres hijos, pasando las mismas peripecias que soportó el pueblo peronista, pero totalmente alejado de la actividad política.

Algunas productoras internacionales y nacionales quisieron adquirir las fotos de Evita, pero Fusco, fiel a sus principios, nunca quiso comercializar el material que ya le habían pagado. En 1976, decidió hacer desaparecer todo el archivo correspondiente a los bombardeos de la Plaza de Mayo del 16 de junio de 1955.

La parte más conocida de su actividad estuvo directamente ligada al peronismo, y el archivo guardado por su familia es  testimonio privilegiado de muchos de sus momentos históricos, como la jura de la nueva Constitución Nacional (1949), la renuncia de Eva Perón como candidata a la vicepresidencia de la Nación (1951), el voto de Eva desde la cama, poco antes de morir, los cientos de víctimas civiles que produjo el levantamiento militar del 16 de junio de 1955 y también ilustra los relatos de millones de actores que vivieron personalmente esas historias, que forman parte de la historia gráfica del peronismo.

Fusco nunca quiso escribir sus anécdotas, recuerdos y opiniones, pero su nieto y periodista Matías Méndez ha escrito el libro Fusco: el fotógrafo de Perón donde une fotografías de su archivo con las anécdotas que escuchó toda su vida sobre su abuelo.

Referencias

Libros

  • Fusco, el fotógrafo de Perón, de Matías Méndez, 2017.