Iness Rychlik es una fotógrafa y cineasta polaca (con sede en Londres y Edimburgo) con un interés particular en el drama histórico. Es reconocida principalmente por su erótica femenina oscura y le fascina la idea de transmitir sexualidad y crueldad de una manera sutil y evocadora, normalmente a base de autorretratos.

The Sacrifice © Iness Rychlik

The Sacrifice © Iness Rychlik

De niños mi hermana menor y yo solíamos pasar horas jugando con la vieja cámara de video de nuestro abuelo en Polonia. Cuando descubrí la fotografía en mi adolescencia, Roksana se convirtió en mi modelo más devota, nos levantábamos a las tres de la mañana para capturar la luz del amanecer y posar en la nieve en un transparente camisón victoriano.

 

Biografía

Iness Rychlik se graduó con honores en cine en la Screen Academy Scotland.  A pesar de su grave miopía, se ha dedicado a la narración visual durante más de una década, tanto con fotografía en movimiento como con fotografía fija.

Ambientada en el Londres victoriano, su película The Dark Box nos muestra a una mujer infelizmente casada, que persigue la fotografía para escapar de su relación opresiva. Estrenada en Camerimage en 2016, consiguió una nominación al Golden Tadpole. Más recientemente, ha filmado y dirigido dos mini documentales sobre arte para la BBC de Escocia.

Sus fotografías fijas se publican en portadas de libros en todo el mundo. Últimamente, su enfoque ha pasado del retrato al erotismo femenino oscuro. Iness está fascinada por la idea de transmitir sexualidad y crueldad de una manera sutil y evocadora. Sus autorretratos y composiciones fotográficas narran historias del dolor femenino, un dolor mostrado a nivel físico pero inspirado en en el espiritual, que brota del subconsciente, tan cercano a la realidad que ambas partes se difuminan en meticulosos y surrealistas conceptos.

Uno de sus temas más destacados es el sufrimiento y la locura femenina. En sus autorretratos utiliza prendas o accesorios antiguos genuinos para representar los paralelismos entre pasado y presente. A pesar de vivir en una sociedad moderna donde la educación y el desarrollo profesional son ampliamente accesibles, el acoso sexual es una realidad cotidiana y a menudo la mujer se ve reducida al papel de una mera exhibición, una muñeca inmóvil. Con aires de una época victoriana la artista provoca y juega con la sensualidad como arma poderosa para reivindicar el papel de la mujer en la sociedad, lejos de la frustración de ser relegada a una posición sumisa y ornamental.

Referencias