Fred Schiffer fue un fotógrafo austriaco (nacido el 1 de abril de 1917 en Viena, fallecido el 6 de noviembre de 1999  en Vancouver, Canadá) con un talento único: hizo fotos de líderes políticos, actores y músicos famosos, y del ciudadano más humilde de Buenos Aires y Vancouver. Tras 10 años en una Argentina donde la fotografía se desarrollaba fuertemente, se trasladó a Vancouver, capturó la transición de ésta de una pequeña ciudad a una metrópolis creciente, participando activamente en el crecimiento de su actividad artística y cultural.

Jennifer, 1955 © Fred Schiffer

Jennifer, 1955 © Fred Schiffer

Biografía

Fred Schiffer nació en el seno de una familia judía vienesa que dirigía un negocio de impresión y publicación. Se pagó los estudios de derecho aprendiendo fotografía por su cuenta y revelando fotos en su habitación. Cuando Austria fue anexionada por Alemania en 1938, Fred huyó a Inglaterra y fue el único de su familia que sobrevivió a la persecución nazi.

En Inglaterra, Schiffer conoció y se casó con Olive Bohme, una refugiada alemana. Quiso enrolarse en el Ejército Británico, pero le descubrieron un tumor en el hombro y la consiguiente operación le dejó inútil para el servicio, comenzando su carrera fotográfica.

Después de la guerra, en 1948, Schiffer y su familia se mudaron a Buenos Aires, Argentina, donde floreció su negocio de fotografía, retratando a actores, músicos, modelos de moda y políticos, incluso al presidente Juan Perón y a su sucesor el vicealmirante Isidoro Rojas. Parece ser que fue la única persona a la que le pagaron por fotografiar a Perón: 10$ por miles de fotos de 10 metros de altura colgadas de los edificios durante años.

En una argentina donde la fotografía estaba en ebullición, principalmente por los fotógrafos emigrados del centro de Europa, Schiffer tuvo una idea que dio ocasión a la creación en 1952 del grupo llamado La Carpeta de los Diez un espacio de intercambio, análisis y crítica estética, conformando una carpeta que se iniciaba con la obra de uno de los integrantes, que la pasaba a otro para que éste la analizara y luego la derivaba a otro para que repitiera el circuito. Así se obtenían diez obras cuyas críticas, que no eran para nada complacientes, se realizaban por escrito, en ausencia del autor, permitiendo una devolución honesta que permitiera reflexionar sobre los puntos débiles y fuertes del trabajo. Los integrantes, de la talla de Annemarie Heinrich, Anatole Saderman, Juan Di Sandro, George Friedman, Max Jacoby, Alex Klein, entre otros, provenían de distintas áreas: la moda, la publicidad, el cine y el periodismo y esta experiencia les servía para explorar nuevos horizontes estéticos.

En 1956, Fred participó en un concurso de fotografía organizado por una revista estadounidense. Su desnudo de Frances Taylor, una actriz y cantante estadounidense, fue una sensación y le valió un viaje a Nueva York para recibir su premio. Allí aprovecho para visitar también Toronto y Vancouver, donde vivía un cuñado suyo. Dos años más tarde, Schiffer dejó para siempre una convulsa Argentina por la tranquila Vancouver .

En Canadá su negocio fue lento al principio, pero a principios de los 60, fue contratado para fotografiar al primer ministro, lo que catalizó su carrera y en poco tiempo, su habilidad y talento estaban de nuevo en alta demanda. Su estudio fue un hervidero de actividad durante veinte años, fotografiando a actores, bailarines, políticos, líderes empresariales y artistas, como Louis Armstrong. En 1971, Schiffer fue el único fotógrafo en documentar la boda secreta del primer ministro Pierre Trudeau y sus fotografías aparecieron en las portadas de todo Canadá.

En 1980, con 62 años, cansado de retratos posados y duramente iluminados, empezó a dar a sus fotos una estética más natural, fotografiando a sus modelos en sus hogares y lugares de trabajo, llegando a ser el fotógrafo de bodas más caro de la ciudad. En enero de 1981, un pirómano prendió fuego a los cubos de basura en el callejón detrás del estudio de Schiffer dañando todo el bloque causando la pérdida de cientos de fotografías, negativos y papeles, incluyendo muchos de sus retratos en Argentina.

Tras su muerte, su esposa Olive donó sus fotografías y documentos al Museo Judío y Archivos de BC en 2001, permaneciendo esta obra durante una generación oculto a la vista del público. En 2015, este museo preparó la exposición Fred Schiffer: Lives in Photos como parte del Festival de Fotografía Capture. También en Argentina su obra vuelve al público en exposiciones colectivas de los fotógrafos argentinos de los años 50.

Referencias