Kirsty Mitchell es una fotógrafa inglesa multifacética (nacida en 1976 en el condado de Kent, donde vive y trabaja) que aprovecha sus experiencias pasadas en el diseño de moda y en la fabricación de disfraces, para producir imágenes de mundos de ensueño cautivadores, filmados en paisajes ingleses que rodean su casa.

 

© Kirsty Mitchell

© Kirsty Mitchell

Esta creación física es mi parte favorita, y me ha llevado a lugares que nunca habría conocido. He caminado sobre la nieve cubierta de flores, he estado en lagos a la puesta del sol, he pintado árboles, prendido fuego a sillas, sombrillas fumadoras y gigantescas pelucas de flores robadas. Me he reído, me han abrumado y he dejado de temer a todas las cosas que me habían pasado previamente. La vida se ha convertido en un lugar diferente, “una segunda oportunidad” es tal vez la única manera de describirlo, y por eso estoy muy agradecida. He hecho que mis ojos se abran, y no importa lo triste que sea el origen de todo esto. Siempre recordaré el hecho de que este despertar pequeño y precioso ha sucedido.

Biografía

Kirsty Mitchell nació y se crio en el condado de Kent, también conocido como “El jardín de Inglaterra”. Sus primeros recuerdos son siempre las historias que le leía su madre cuando era niña. Profesora de inglés, le leía casi todos los días, inculcándole el regalo más precioso que una madre puede ofrecer, su imaginación y su creencia en la belleza.

Al crecer Kirsty, el arte se convirtió en su única pasión, estudiando historia del arte y bellas artes, y dentro de ellas, clases de fotografía analógica con 18 años. Su primer contacto con la fotografía fue frustrante, pues ella veía la fotografía como una forma de arte y los profesores ponían el foco en los procesos técnicos en lugar de la expresión creativa. Así que estudió diseño de moda, e hizo vestuario para cine y teatro en el London College of Fashion.

Después de graduarse trabajó por un corto periodo de tiempo en esta industria, decidiendo continuar con su educación y volviendo a la Universidad donde completaría un grado en diseño de moda en Ravensbourne College of Art en 2001. Durante ese tiempo realizó prácticas en los estudios de diseño de Alexander McQueen y Hussein Chalayan, que tendrán un gran efecto en ella. Desde entonces trabajó a tiempo completo como diseñadora de moda para una marca de diseño global, hasta que en 2007, el recuperarse de una grave enfermedad le llevó 13 años después de su primer contacto a coger de nuevo una cámara, una apunta-y-dispara que llevaba siempre en su bolso y con la que fotografiaba en el camino al trabajo, en el tren, en el autobús, dondequiera que estaba.

Poco después su madre fue diagnosticada con un tumor cerebral y su cámara se convirtió en una vía de escape de los horrores de su tratamiento y rápido declive, y en la única salida para su autoexpresión. Además de fotografía callejera, comenzó a fotografiarse a mí misma, creando imágenes cada vez más elaboradas, para desplazar al mundo real lo más lejos posible. Nueve meses después de la muerte de su madre, se sumergió en lo que se convirtió en una serie inesperada y que cambió la vida titulada Wonderland pensada como un libro en la memoria de su madre, que obtuvo un gran e inmediato reconocimiento internacional y que le llevó a dejar definitivamente su carrera en la moda en 2011 y dedicarse a la fotografía artística, publicando artículos en BBC News, Vogue Italia, Harper’s Bazaar, The Guardian, The Telegraph, Spiegel On Line, The British Journal of Photography, Blink Magazine y Stern, entre otros.

Finalizada en 2014, Wonderland, con 74 fotografías a gran escala, ganó inmediatamente 2 premios internacionales y tuvo gran éxito, y el proyecto, incluyendo las propias fotografías, su diario y las fotografías del cómo se hizo, se publicó en 2015 tras una rapidísima campaña en Kickstarter.

Kirsty describe su enfoque como Fantasía real y pasa meses diseñando y creando meticulosa y artesanalmente los trajes y accesorios para que coincidan con la floración de las flores silvestres y los aspectos estacionales de su entorno local. En algunas obras ha tardado hasta 5 meses en crear cada uno de los elemento a mano, y más de un año para llevarlas a cabo. Las fotografías son reales, organizadas como mini sets de películas, con un pequeño equipo: modelos, maquilladora y su marido. En su página web sus series están documentadas extensamente, con fotografías y videos entre bastidores para demostrarlo.

Referencias

Libros