jueves, 1 de junio de 2017

Karlheinz Weinberger

Karlheinz Weinberger, alias Jim, fue un fotógrafo suizo (nacido el 10 de junio de 1921 en Zúrich, fallecido el 10 de diciembre de 2006) cuya obra, mayormente ignorada hasta casi su muerte revela, con gran amabilidad y un toque de ironía, a la generación suiza de posguerra en busca de su propia identidad.

© Karlheinz Weinberger

© Karlheinz Weinberger

Biografía

Karlheinz Weinberger comenzó a fotografiar cuando era adolescente y se convirtió en miembro del club fotográfico Bund der Naturfreunde donde mejoró su técnica y aprendió fotografía de forma autodidacta. Tras el final de la Segunda Guerra Mundial, trabajó temporalmente como vendedor de muebles y alfombras pasando mucho tiempo en paro. Desde 1955 hasta su jubilación en 1986 fue empleado de almacén en la empresa Siemens-Albis en Zúrich, y dedicó todo su tiempo libre a su pasión, la fotografía.

Durante décadas, su trabajo estuvo envuelto en la oscuridad. En la década de los 50 publicó numerosas fotografías homoeróticas bajo el seudónimo Jim en Der Kreis (El círculo), la legendaria revista internacional gay que incluía fotografías muy sofisticadas de, entre otros, George Platt Lynes y Herbert List. Fue uno de los primeros fotógrafos queer en mostrar a modelos de clase trabajadora posando en su entorno cotidiano. Para él el erotismo se basaba en lo cotidiano, un enfoque revolucionario y valiente para los años 50.

A finales de los 50 conoció a jóvenes inadaptados en la calle y los hizo posar en el estudio del apartamento de su madre o durante sus viajes por el campo suizo. Siguió durante varios años a estos jóvenes que reutilizaron los códigos de Rebelde Sin Causa y crearon trajes originales y provocativos. Su serie, un estudio a largo plazo de este estilo de vida, dedicada a los moteros, roqueros y a la juventud rebelde ofrece un retrato asombroso de una Suiza inconformista. Fue la primera persona a la que se le permitió fotografiar a los Angeles del Infierno locales. Entre 1964 y 1976, trabajó como freelance para varias revistas deportivas y se especializó en noticias de deportes.

Weinberger vivió el papel de un desconocido íntimo, capturando sin filtro la vida de una generación mientras procesaba y revelaba sus capturas en su laboratorio fotográfico. Aunque realizadas hace décadas, sus fotografías han permanecido accesibles a un grupo relativamente pequeño de personas. No se suponía que eran obras de arte, sino vestigios de una obsesión personal. Más allá del valor documental de su obra, sus fotos son su triunfo sobre la objetividad, una auténtica contribución a la historia del retrato. Descubierto por el público poco antes de su muerte en 2006, su trabajo se ha exhibido desde entonces en todo el mundo: Suiza, Nueva York, Londres, Los Angeles, Canadá, Berlín, París y ha dado lugar a numerosas publicaciones. Este año 2017 viene a PhotoEspaña de la mano de García Alix.

Referencias

Libros

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