lunes, 6 de julio de 2015

Maximino Reboredo

Maximino Reboredo fue un fotógrafo gallego (nacido en  Outeiro de Rei, Castro de Riberas de Lea en 1876 y fallecido en 1899 en Lugo) que, en su corta carrera, recopiló una vasta colección de retratos que permiten conocer la iconografía de la época, así como los vestidos y fisonomías de la clase urbana de finales del siglo XIX. Se centró en personas humildes o de clase media, como pequeños comerciantes y campesinos, aunque también fotografió a personajes de la alta burguesía, militares y curas. Mención aparte, por su temática y calidad, merecen los retratos post mortem, hechos tanto a adultos como a niños.

 

 

Bebé morto con coroa. Maximino Reboredo

Bebé morto con coroa. Maximino Reboredo.

 

 

Biografía

Maximino Reboredo Blanco se fue con 1 año con sus padres a vivir a Lugo, a la calle de san Marcos. Su padre había hecho dinero en Cuba y al regresar se casó y se fue a Lugo a establecerse como comerciante.

Maximino estudió Teología en el Seminario Conciliar de San Lorenzo (Lugo), pero quizá por estar aquejado de tuberculosis hubo de dejarlos. No se le conocen obras, pero fue también pintor. Estudió posteriormente en la Escuela de Artes y Oficios, en donde sin duda tuvo contacto con el catedrático don Sotero Bolado Alonso, quien estaba muy interesado en la fotografía y sus aplicaciones. Es posible que de ahí le viniese a Maximino la idea de dedicarse casi profesionalmente a este arte, en el que, aunque no llegó a cumplir los 25 años, dejó un legado fotográfico de gran importancia, que incluye imágenes de paisaje urbano y rural, temas de actualidad y retrato.

En su estudio ambulante, en la Galicia rural, trató de imitar el estilo de la fotografía de estudio que venía de Francia, reproduciendo las poses de los daguerrotipos y las cartes de visite que realizaba la burguesía y la nobleza parisina, pero enseguida creó su estilo propio, adaptado a una clientela mucho más humilde.

Registró desfiles, ferias, construcciones de edificios y procesiones de su tierra natal, así como importantes acontecimientos históricos que permiten establecer una cronología en su obra. Captó la entrada del obispo Benito Murua en Lugo en 1894, el embarque del Regimiento Luzón para la Guerra de Cuba en 1896 y, en ese mismo año, la Exposición Regional de Lugo. Además, su cámara inmortalizó otros escenarios como La Coruña o Ferrol, en Galicia, o la Plaza de San Pedro en Roma, tomada con motivo de su participación en la Peregrinación Obrera de 1894. Llama la atención la gran preparación de sus fotos grupales, que recuerdan a retratos familiares o de una compañía de teatro.

En 1997, su sobrino nieto Julio Reboredo Pazos descubrió más de 400 placas de cristal del fotógrafo ocultas tras una pared de escayola en el ático de su domicilio. La mayoría de ellas están realizadas en 13×18 cm y el resto en 9×13 cm. En 2003, la Fundación Caixa Galicia organizó una exposición sobre su obra, y publicó un libro.

 

 

Referencias

 

 

Libros

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