martes, 6 de enero de 2015

Florence Henri

Florence Henri fue una pintora fotógrafa suiza (nacida el 28 de junio 1893 en Nueva York y fallecida el 24 de julio 1982 en Laboissière-en-Thelle en Oise, Francia) que experimentó la técnica del fotomontaje, la impresión negativa asociada a la positiva, la superposición de imágenes, el uso de espejos para distorsionar las perspectivas y muchas otras técnicas innovadoras. Gracias a su enfoque especial, sus temas, que van desde retratos de la naturaleza muerta a desnudos, respiraron siempre un aire original e innovador.

 

© Florence Henri

© Florence Henri

 

La nueva visión positivista da al hombre confianza y hace suya la verdadera imagen que se aplica en la traducción exacta. El encuadre se convierte en un elemento esencial del desarrollo y la originalidad del retrato. Pero la característica más llamativa sigue siendo la exaltación de la nitidez donde ningún detalle se escapa el objetivo.

 

 

 

Biografía

Florence Henri fije hija de un francés y una alemana. Tras la muerte de su madre, se trasladaron a Silesia, cerca de la familia de su madre. Vivieron también en París, Múnich, Viena y luego la isla de Wight. Tras la muerte de su padre, 3 años más tarde, se fue a vivir a Italia con sus tíos, estudiando piano en Roma. Después de tocar como pianista en conciertos, se pasó a la pintura. En Berlín, estudió con Kurt Schwitters y en París con Fernand Léger, y se unió a la Bauhaus en 1927 en Dessau, donde contó entre sus profesores a Josef Albers. Finalmente estudió fotografía con László Moholy-Nagy, y trabó amistad con su mujer Lucia.

A su regreso de Alemania, se unió a la escena artística parisina y creó su propio estudio, donde se dedicó al retrato, la fotografía de moda y publicidad. En París, conoció entre otros a Man Ray, Germaine Krull y al húngaro André Kertész, que fueron importantes para su trabajo fotográfico. Desarrolló un trabajo muy personal, basado en experimentos con espejos y prismas, con un estilo que tocaba desde la Bauhaus, el dadaísmo y el surrealismo, y no dudando tampoco en adoptar ángulos originales y la producción de imágenes fragmentadas, como cubista.

Florence participó en 1929 en las exposiciones pioneras de la nueva fotografía, Film und Foto (FiFo) en Stuttgart y Photographie der Gegenwart. En 1930, contribuyó a la revista Cercle et carré fundada por Michel Seuphor y Joaquín Torres-García.

Como pintora, estuvo próxima a las tendencias contemporáneas de los años 20 y se dedicó exclusivamente a la pintura abstracta  después de la Segunda Guerra Mundial, debido a la escasez de productos para la fotografía durante la ocupación nazi de París y que su estilo era decadente para los nazis.

En 1959 viajó a Cadaqués invitada por Dalí, y durante los tres años siguientes vivió en Ibiza, en compañía de Jeanne Taffoireau, para regresar después a la Picardía francesa.

Incluso en la década de 1950, sus fotografías de los años 30 se celebraban como iconos de la vanguardia. Su obra fotográfica fue reconocida durante su vida en exposiciones en solitario y en publicaciones en diversas revistas. También produjo fotografías durante este período, como una serie de fotos de la bailarina Rosella Hightower. El último periodo de su vida lo dedicó a la publicación personal de su antiguas fotografías y volvió de nuevo a trabajar el collage, en una serie de obras abstractas y geométricas, siguiendo la tendencia marcada por el constructivismo y su experiencia de la Bauhaus.

Sus obras se han exhibido en el Centro Pompidou, y en el Hotel de Sully en 2009, como parte de la Paris capitale photographique 1920-1940, exposición colectiva de colección de Christian Bouqueret organizada por el Jeu de Paume.

 

 

 

 

Referencias

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