martes, 16 de septiembre de 2014

Eulalia Abaitua

Eulalia Abaitua fue una fotógrafa vasca (nacida en Bilbao en 1853 y fallecida en 1943) que es la primera fotógrafa de la que existen referencias en el País Vasco. Su obra supone en la actualidad un magnífico documento histórico que recoge las costumbres, fiestas, tradiciones y en definitiva la vida pasada del pueblo vasco. Bajo una atenta y sensible mirada recogió aspectos de la vida rural y urbana que la rodeaba, a la vez que captaba las más diversas faenas y actitudes de las mujeres de la época, dotándolas de un importante protagonismo y acercando su papel a nuestros días.

 

Foto de una peregrina vasca realizada en Begoña en 1900 por Eulalia Abaitua

Foto de una peregrina vasca realizada en Begoña en 1900 por Eulalia Abaitua

 

 

 

Biografía

Maria Elvira Juliana Abaitua Allende y Salazar (llamada Eulalia tras la temprana muerte de su madre), nació en una familia adinerada, estudió en el colegio del Sagrado Corazón de Jesús de Sarriá en Barcelona y por la guerra carlista, con 18 años se trasladó junto a su familia a Liverpool, donde descubrió la fotografía, adquiriendo los aparatos y aprendiendo la técnica.

De regreso a Vizcaya, con su marido el ingeniero civil Juan Narciso de Olano se estableció en el Palacio del Pino, ubicado junto al santuario de la Virgen de Begoña, en Bilbao. En el sótano de esta mansión, instaló su laboratorio fotográfico.

Su obra puede clasificarse en tres grandes temáticas: la vida privada, las imágenes costumbristas y los viajes. El primer bloque lo protagonizan sus familiares y amigos en el Palacio del Pino; el segundo se compone de instantáneas que registran el ambiente de su localidad y alrededores; el tercero son fotografías de sus viajes por Italia, Venecia, Marruecos, Lourdes, Málaga, Madrid, Isla de Creta y Tierra Santa.

La mayoría de sus fotografías son en blanco y negro, aunque también tiene obra en color, los denominados autocromos.

La colección completa resulta una muestra del paisaje urbano y rural de Vizcaya en el paso del siglo xix al xx. De ahí que su trabajo fotográfico, llevado a cabo con un lenguaje directo, pueda hoy considerarse como una prueba rigurosa de la realidad de su tiempo.

Según revela su archivo de más de 2.500 imágenes conservadas en el Museo Vasco de Bilbao, su material preferido fueron las placas estereoscópicas de vidrio, tanto positivas como negativas, en formato 4,7 × 10,7 cm y emulsión de gelatinobromuro, aunque también trabajó con otros formatos. Entre 1991 y 2005, el Museo Vasco de Bilbao ha realizado cinco exposiciones de la colección con sus correspondientes catálogos.

 

 

 

Referencias

 

 

 

Libros

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