miércoles, 2 de abril de 2014

Alex Baluyut

Alex Baluyut es un fotoperiodista filipino (nacido en 1956 en Paco, Manila) que es considerado como uno de los 20 fotógrafos asiáticos más influyentes por Invisible Photographer Asia. Es un reportero gráfico premiado repetidamente que ha ganado varios premios del Manila Critics Circle por su trabajo. Ha sido miembro del consejo del Centro Filipino para el Periodismo realizando diversas funciones.

 

© Alex Baluyut

© Alex Baluyut

 

 

¿Lo que me encanta del documentalismo? El aislamiento. Es realmente cuando se llega a un acuerdo con uno mismo. Cuando estás totalmente libre. Cuando tienes que ser un hombre (O una mujer). Ser uno mismo en el fotoperiodismo es una cosa muy, muy difícil de llevar. Hacia el final, siempre se es uno mismo. Nunca subestimes el poder de una declaración individual, de una visión personal, que podría ser la tuya. Esa es la manera en que yo sobreviví.

 

Bebí, intenté suicidarme. Me gustaba levantarme, caer de nuevo, ese tipo de vida. Sólo quería morir, en realidad. No veía una razón para vivir. No había ni un solo día que no pensara en suicidarme.

 

 

 

 

Biografía

Alejandro Luz Baluyut nació en un clan rico y relacionado con el arte. Pero a pesar de ello, su historia familiar estuvo plagada de dificultades: su madre murió de una sobredosis de drogas, cuando Alex, el menor de los 6 hermanos, tenía sólo 7 años de edad. Su padre comenzó posteriormente a beber mucho. Los vicios se propagaron por el árbol genealógico, y con los amigos de los hermanos mayores empezaron a fumar a los 12, a tomar drogas a los 13, heroína a los 15 y tranquilizantes a los 16.

En este tiempo de experimentar con las drogas y el budismo, los Hare Krishna, la lectura del libro tibetano de los muertos y de escuchar las canciones de Bob Dylan, Butch, el hermano mayor de Alex, cambió su tocadiscos y 2 altavoces para una cámara Nikkormat con un objetivo de 50 mm y posteriormente le enseñaría algo de fotografía a Alex.

Alex fue expulsado de la escuela primaria del Ateneo, la universidad donde actualmente enseña, cuando lideró una protesta en contra de la norma que prohibía el cabello largo. Fue a Letrán donde estudiaba su hermano Benjie, pero pasó su tiempo en los billares, donde jugaban los mejores del mundo. Las drogas empezaron a pasar factura y murió Rickee, el tercero de los hermanos.

Con poco más de veinte años, trabajaba en el laboratorio fotográfico para su hermano Butch, que se había convertido en un codiciado retratista, con una primera exposición de gran éxito y una segunda con mujeres glamorosas. Butch tenía un amigo, Bobbit Sison, que había trabajado para Associate Press, así que decidió ir allí a buscar trabajo. No lo consiguió a la primera, pero al final consiguió ser el aprendiz de Andy Hernández. Ser corresponsal de la AP no fue fácil; era tedioso, agotador y peligroso como cuando fotografió al niño que se precipitó sobre el Papa Juan Pablo II durante su visita a la Filipinas y fue por ello fue llevado a una comisaría, con fotografías ningún otro fotógrafo había tomado.

Después dejó AP y se fue a la guerra en Mindanao, donde vería morir a gente, incluso a algún compañero ejecutado por el NPA acusado de ser un agente de la derecha. En los bosques y en las noches pasó mucho miedo, pero regresó triunfal a Pampanga, superadas las pruebas con las manos llenas de ampollas, cuatro meses y 60 rollos y un sinnúmero de heridas.

Los años después de su proyecto de Mindanao fueron tiempos difíciles. Durante Mindanao, Alex estaba cortejando a Tina, una chica que había dejado en Manila. Sus cartas de amor  se utilizarán como subtítulos para las fotografías de su libro Kasama. Fotografías del Nuevo Ejército del Pueblo. Todo el libro sería en realidad una carta de amor a largo dedicado a Tina, que finalmente se convirtió en su novia. El tiempo pasó dulcemente hasta el día que se enteró de que Alex seguía consumiendo drogas. Ya no volvió a tomarlas, pero Tina se separó de él.

Trabajando en el cuarto oscuro para Kasama, se turnaba llorando con el otro coautor, el reportero gráfico y activista Lenny Limjuhco, a quien había abandonado por su novia para liarse con un mayor del ejército. Y para colmo, la policía incautó los libros el día antes de su lanzamiento. Apoyado por el PCCh realizó el lanzamiento con la única copia que pudo conservar y consiguió ser el primer libro de fotografías que ganó el National Book Award.

La fama le duró poco y siguió trabajando para Malaya, el Manila Times y después algunos proyectos para AP. En algunos casos él y sus compañeros fueron muy criticados por estar en un lugar y tomar fotografías de actos violentos sin actuar para evitarlos.

Durante estos tiempos difíciles con sus fotografías controvertidas, Buena llegó a su vida. Con su nuevo amor, comenzó a tomar fotografías de nuevo y se inspiró para crear su siguiente libro Brotherhood, un documental sobre la brutalidad policial en Filipinas. Una hazaña que nadie había hecho antes, con la policía permitiendo al fotógrafo tomar fotografías incriminatorias de su violencia  y crueldad cotidiana. Con el libro ganó su segundo National Book Award, pero rompió con Buena.

Su siguiente proyecto Gikan sa Area fue una importante exposición de fotos de 5 meses de estancia en las zonas más profundas y protegidas de Mindanao. En este caso coincide con su nuevo amor Precious, con quien tiene 2 hijos.

Como mentor, Alex también ha enseñado y ha ayudado a organizar el Ateneo de Manila/Kondrad Adenauer apoyado por World Press Photo.

 

 

 

Referencias

 

 

 

Libros

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