jueves, 27 de marzo de 2014

Anna Turbau

Anna Turbau es una reportera gráfica catalana que, comprometida con las causas sociales, logró capturar imágenes que se convirtieron en auténticos iconos de los orígenes del fotoperiodismo en Galicia en la segunda mitad de los años 70.

 

© Anna Turbau

© Anna Turbau

 

 

Me encontré con la realidad gallega casi por casualidad, eran los principios de los setenta. Los movimientos populares surgían con una fuerza que coincidía con la mía. Su objetivo era el mío, tanto vital como político. Y allí me quedé. Los tópicos sobre Galicia se derrumbaron después de una historia repleta de silencio y sufrimiento. Mi trabajo era muy claro, saltar las barreras del caciquismo, la censura y la represión policial. Trabajé con grandes periodistas que respetaron mi trabajo y nunca jamás mi condición de mujer fue un impedimento para un trabajo por difícil y arriesgado que fuera. Me ayudaron, me protegieron, me alimentaron. Tengo en el recuerdo anécdotas muy emocionantes, pero a la vez situaciones muy duras que se entrelazaban con mis sentimientos y mi rabia de lo que había vivido nuestro país con el franquismo.

 

 

 

 

Biografía

Anna Turbau se trasladó en 1976 de Cataluña a Galicia como colaboradora de las revistas Interviú y Primera plana en unos años difíciles para cualquier mujer que quisiera iniciarse en una profesión, hasta ese momento, cerrada al género masculino. Y tuvo que convertir las limitaciones en la clave de su trabajo, consiguiendo con su fuerza expresiva y visión personal que sus imágenes llegaran a la rotativa.

Frente a la foto oficialista de las inauguraciones y las visitas políticas para las que no estaba acreditada, Anna se escondía entre la gente, ciudadanos anónimos que la protegían de la censura. Sólo así congelaba la cara más reivindicativa de un pueblo, el gallego, con el que nadie contaba a la hora de tomar decisiones: hacer autopistas cancelando los históricos caminos rurales, cerrar los astilleros, quitar el mar a las mariscadoras, sumergirse en las manifestaciones nacionalistas ... Estaba siempre en primera línea, con la cámara directamente sobre los protagonistas; sobre las personas anónimas a las que dio voz. También realizó reportajes de temática social y gran valor documental como Los Ancares (1976) y Manicomio de Conxo (Santiago de Compostela,1977).

Demasiada presión policial en Galicia le hizo volver a Cataluña, donde se encontró una situación demoledora, donde sus objetivos personales y profesionales no coincidían para nada con el mundo profesional que estaba en pleno auge. Los compañeros que tenían cierto poder dentro de las redacciones de los periódicos marcaban pautas de control difíciles de asumir. Los castigos por no ceder a situaciones humillantes para la mujer, tan de moda en aquella época, hicieron que Anna se apartara del mundo periodístico durante unos años.

Pudo ilusionarse de nuevo trabajando en la revista Actual, pero ésta se trasladaría a Madrid más tarde, así que Anna tuvo que buscar terrenos más favorables para su supervivencia como persona, mujer y fotógrafa, siempre ligados al fotoperiodismo. Un ejemplo es su proyecto Mujer y silencio – Calatañazor, Soria (2009), tras el cual una desafortunada caída le ha complicado un poco la movilidad pero sigue activa.

En 2009 el documental La mirada de Anna podemos ver, a través de 400 de sus fotos, y de los recuerdos y testimonios de los verdaderos protagonistas, la historia menos oficial de los años de la transición a la democracia en Galicia.

Fotógrafa reconocida, ha sido incluida en Historia de la Fotografía Española, de Publio López Mondéjar y en el reciente Diccionario de la Fotografía Española. El centro cívico Golferichs de Barcelona acogió en 2012 su exposición antológica Galicia, la Transición, años 70.

 

 

 

Referencias

 

 

 

Libros

 

 

 

Video

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