lunes, 17 de febrero de 2014

Roser Vilallonga

Roser Vilallonga es una fotógrafa catalana (nacida en Barcelona en 1960) que ha viajado por distintos lugares y países y ha captado imágenes cotidianas que para muchos pasan desapercibidas. Imágenes que reflejan el dolor, la miseria, el hambre y el sufrimiento; pero también el espíritu de supervivencia y de solidaridad de las personas.

 

 

ACTEAL-1998
Cómo cambian las cosas
en la niebla
la sangre mártir es apenas
una pálida mancha de rencor
ojalá que la niebla
no llegue a mis pulmones
y que vos muchachit@
emerjas de ella
como un lindo recuerdo
que se convierte en rostro.
Mario Benedetti.

© Roser Vilallonga

 

 

 

Biografía

Roser Vilallonga i Tena tuvo desde su infancia una fijación con la fotografía. Primero jugando con una Instamátic con cubo-flash, hasta que un día, recién cumplidos los 16, descubrió escondida en un cajón una cámara Franka de fuelle que sus padres ya no utilizaban porque “…era muy difícil de manejar y a veces las fotos no salían…”.

Esa dificultad en forma de luz, diafragma y obturador le cautivó hasta el punto que decidió que quería ser fotógrafa. Su madre le advirtió de que los fotógrafos se morían de hambre y que era mejor estudiar una carrera. Y así lo hizo, estudiando filología en la Universitat Autònoma de Barcelona y periodismo en la Universitat de Barcelona.

Así que la fotografía se convirtió en un hobby donde refugiarse, hasta que en plena crisis de los 30 empezó poco a poco, con esfuerzo y dedicación su andadura profesional en la fotografía y, en la actualidad, forma parte del equipo de fotógrafos de La Vanguardia y antes colaboró con El Periódico de Catalunya, Tribuna, Claro y Capçalera.

Entre sus múltiples reportajes fotográficos ha documentado, por ejemplo, la marginalidad vivida por algunos inmigrantes de Barcelona ubicados en la Plaza Cataluña, o el sufrimiento de los ingresados en el hospital geriátrico Perecamps aliviado por el cariño mostrado por el personal sanitario. También nos hace recordar aquellos chiringuitos que se extendían a orillas del mar en la Barceloneta, hoy desaparecidos, que sucumbieron en aras a la modernidad y al paso de las excavadoras de la Barcelona del 92.

Su mirada personal también ha viajado a países con un paisaje político y humano desolador, azotados por la pobreza y las guerras: fotografías de Cuba, instantáneas que reflejan el espíritu de supervivencia ante las condiciones precarias vividas por los cubanos. O la vida en Chiapas, un rincón olvidado del mundo donde hombres y mujeres sobreviven a duras penas en su día a día como un gran logro. Y un drama en pleno siglo XXI: el éxodo de miles de albanokosovares expulsados de sus tierras por las tropas serbias. El Tíbet (Tibet al cor, 2008), un grito contra el olvido, contra el silencio que el inmenso poder de China impone al Tíbet.

 

 

 

Referencias

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