domingo, 9 de diciembre de 2012

Victor Stamp

Victor Stamp es un fotógrafo “europeo” (nacido el 22 de abril de 1957 en Cygnet, Tasmania, Australia) que utiliza fotografías rutinarias e instantáneas para crear escenas y contar historias.

 

 

Clémentine 2012 © Victor Stamp

Clémentine 2012 © Victor Stamp

 

 

 

Biografía

Victor Stamp vislumbró la luz del día por primera a unos 20.000 kilómetros al sur de donde se suponía que tenía que haberla visto. Por alguna equivocación cósmica, no nació en París o en Berlín Oeste, sino en Cygnet, un pintoresco pueblo costero, (población: unos 900 habitantes) en el Valle de Huon, al sur de Tasmania.

Stamp, quien en una ocasión se definió sardónicamente como ‘el hijo réprobo de un presbiteriano présbita y de una hija de dentista’, se quedó hechizado por el sueño de una Europa mítica desde una edad temprana. Contra todo pronóstico desafió el determinismo genético y social, desoyó el canto de sirena de la odontología y se manifestó como artista y poeta desde su más tierna edad.

Stamp, con catorce años, durante un viaje a Hobart con sus padres, se compró un ejemplar de segunda mano de la poesía completa de Mallarmé (edición Penguin) que le cambió la vida para siempre. Pero el hecho de encapricharse con las infinidades glaciales de la poesía pura chocó frontalmente con el tedio de la vida cotidiana en un rinconcito apagado del mundo dónde, como reza una guía turística no del todo reciente, ‘una de las diversiones principales consiste en observar al tornero de madera fabricar brochas’.

En 1977 y sin terminar sus estudios universitarios, zarpó rumbo al viejo continente para no volver a regresar. A lo largo de los siguientes quince años y antes de dedicarse exclusivamente a su actividad artística, su genio autodidáctico le sería útil a medida que emprendía una variedad de proyectos.

Cuando no está proyectando y ejecutando sus modestas intervenciones artísticas, se le puede encontrar golpeando la acera de las avenidas y bulevares de las grandes ciudades europeas, fusionando su reflejo en los escaparates con la interrogación muda de la mercancía, parándose raras veces y comprando nada.

Su más reciente serie, El Jardín del Olvido, es el lugar imaginario donde los recuerdos olvidados del pasado languidecen a la espera de ser redescubiertos y transformados. Fotografías rutinarias e instantáneas son rescatadas para crear escenas y contar historias. Las imágenes del mundo contemporáneo están rigurosamente excluidas: lo que se muestra pertenece o bien a un pasado más o menos reciente o bien a un reino utópico y acrónico. La verdad susceptible de ser mentira, la mentira susceptible de ser verdad. Esencias y paradojas: un momento eternamente congelado en el tiempo, pero amenazado por la inmediatez del olvido y del abandono.

Con Colonial Eshibition, que ha formado parte del Festival Off PHE 11 en la Galería Rafael Pérez Hernando, explora un juego de palabra que se refiere por un lado a la naturaleza ‘exhibicionista’ de los actos sexuales; y por el otro a manifestaciones coloniales que fueron muy populares a finales del siglo XIX y primera mitad del XX. En este caso, recontextualizando las 12 imágenes de un pasquín anónimo anterior a 1910 en el que el hombre es negro y la mujer blanca, desviándose del tópico principal asociado con la pornografía colonial.

 

 

 

 

Referencias

 

 

 

Libros

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