sábado, 29 de septiembre de 2012

Brian Duffy

Brian Duffy fue un productor cinematográfico y fotógrafo inglés (nacido el 15 de junio de 1933 y fallecido el 31 de mayo de 2010) recordado por su fotografía de moda de los años 60 y 70, y considerado como uno de los máximos innovadores de la fotografía documental de moda y una de las máximas referencias en este campo, en la iconografía pop, que produjo un extenso y extraordinario conjunto de obras que englobaba todos los géneros fotográficos, desde retratos a reportajes o anuncios publicitarios.


Aladdin Sane © Brian Duffy
Aladdin Sane © Brian Duffy


Antes de 1960, un fotógrafo de moda era alto, delgado y elegante. Pero los tres somos diferentes; bajos, gordos y heterosexuales! Somos grandes compañeros y al mismo tiempo grandes competidores.
Una cosa extraña de las fotografías es que son, al mismo tiempo, reales e irreales.


Biografía

Nació en el norte de Londres, pero creció, siendo el mayor de cuatro hijos, en East Ham. Sus padres eran católicos irlandeses. Su padre era carpintero y había sido encarcelado por su implicación con el IRA. Durante los años de la guerra, después de un breve período de evacuación volvieron a Londres y jugaba en las ruinas de los edificios bombardeados. 
Con 12 años fue enviado a una escuela progresista en el sur de Kensington, que tenía como objetivo desarrollar la creatividad latente de niños problemáticos mediante su exposición a las artes. Los frecuentes viajes a la Galería Nacional le inculcaron el amor por la pintura, y en 1950 consiguió entrar en la Central Saint Martin y aprendió a diseñar y preparar ropa.
En 1955 tuvo la oportunidad de ir a París de aprendiz de Balenciaga, pero la inminente llegada de su primer hijo le hizo buscar un empleo más estable, comenzando a trabajar como ilustrador de moda para Harper's Bazaar, pero, después de ver una hoja de contactos de fotografías en un escritorio, pensó que era una manera más fácil de hacer dinero y "hacer que las mujeres se vean guapas".
En 1957 consiguió trabajo en la Vogue británica. Su primer empleo fue retratar al director de orquesta Otto Klemperer, que al final de la sesión le preguntó si solía dejar la tapa del objetivo mientras disparaba. Consiguió una segunda oportunidad echando la culpa al laboratorio.
Con el apoyo de Audrey Withers, el editor de la revista, y de Clara Rendlesham, la editora de moda, aristocrática pero con visión de futuro, Duffy prosperó rápidamente. Su estilo sencillo y su estética juvenil se convirtieron en los de la revista, mientras que paradójicamente infundía en la fotografía algo del glamour hasta entonces reservado para el cine.
Sin embargo, este éxito no era suficiente para Duffy y en 1963 dejó Vogue para poder trabajar desde su propio estudio, y dos años más tarde comenzó una larga asociación con la revista francesa Elle, cuyas inclinaciones artísticas eran más cercanas a las suyas.
También se dedicó a la publicidad, con campañas memorables como la  de los cigarrillos Benson & Hedges y Smirnoff.
Otros trabajos importantes fueros los calendarios Pirelli, en 1965 y 1973. Duffy también realizó las portadas de tres de los álbumes de David Bowie, sobre todo Aladdin Sane (1973), que refleja ampliamente la teatralidad del cantante.
Su trabajo contribuyó en gran medida a cambiar el concepto que hasta entonces se tenía del fotógrafo de modas llegando a convertirse éste en una celebridad algo a lo que también contribuyeron sus contemporáneos David Bailey y Terence Donovan. A los tres juntos, se le conocía en este mundo como la “trinidad negra”.
Su creciente desilusión con la fotografía estuvo presente ya en los años sesenta, cuando fundó una productora de cine con el novelista Len Deighton, un amigo de la escuela de arte. Hizo Only When I Larf (1968) y el musical Oh! What a Lovely War (1969), pero Duffy tampoco soportaba a los actores.
La cámara de Duffy captó desde estrellas de Hollywood como Michael Caine, Brigitte Bardot, Julie Andress y Sidney Poitier hasta grandes del rock como John Lennon, David Bowie y Debbie Harry (Blondie), pasando por modelos de los sesenta como Jean Shrimpton y Joanna Lumley o legendarias leyendas como William Burroughs o Amanda Lear.
En 1979 Duffy decidió terminar con la fotografía, y quemó sus negativos en una hoguera, aunque algunos se salvaron del fuego cuando la policía llegó alertada por el humo.
Aunque una gran cantidad de sus imágenes se han perdido, las que han sobrevivido permiten contemplar una historia completa visual de veinticinco años de la cultura británica y la moda. En 2009, a instancias de su hijo, Chris, Duffy comenzó a trabajar de nuevo y tomó una serie de fotografías de personas que había fotografiado en los años 60 y '70 s.




Referencias

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