viernes, 20 de abril de 2018

Yura Kurnosov

Yura Kurnosov es un fotógrafo kazajo (nacido en Kazajstán, vive en Moscú) cuya fotografía principal son retratos y desnudos realizados con película en formato 6x6”.

© Yura Kurnosov

© Yura Kurnosov

Biografía

Yura Kurnosov tuvo su primera cámara, una FED-3, como regalo de cumpleaños con 12 años. Primero fue un pasatiempo de niño, la curiosidad. Después se convirtió en un lugar común: la noche, los baños, la ampliadora, magia … Años más tarde, volvió  a la fotografía deliberadamente, trabajando como profesional independiente (retratos, naturaleza muerta, reportajes, …).

Su retrato es solo su interpretación de personas reales, su visión de ellos. Todos ellos no son modelos sino gente común.
Cada imagen, cada persona, siempre es algo nuevo, una nueva inmersión, una nueva relación. Admirador del trabajo de Richard Avedon e Irving Penn, se inspira también en los clásicos de la pintura.

Para Yura el principal tema es la naturalidad y la verdad; juega con la psicología de la percepción y con cómo tratar a la persona retratada. Su clave es estar en contacto con las personas. Para ello, habla con ellas e intenta reflejar lo que esconden en su mirada.

También imparte periódicamente su curso La visión del autor en el retrato, donde pone el énfasis en la estética y en la psicología de la percepción y no en  enseñar técnica. Lo principal es que la gente se aleje de los estereotipos y amplíe su mirada.

Referencias

jueves, 19 de abril de 2018

Adam Amengual

Adam Amengual es un fotógrafo estadounidense (nacido en 1981 en Queens, Nueva York, vive en Brooklyn) que compagina su trabajo profesional con proyectos personales, normalmente retratos.

© Adam Amengual

© Adam Amengual

Biografía

Adam Amengual nació en Queens, Nueva York y se crio en la costa norte de Massachusetts. Su padre Angelo le dio su primera cámara a los 13 años y comenzó a documentar a sus amigos y su entorno. Después de estudiar los conceptos básicos de la fotografía en la escuela secundaria, continuó su educación fotográfica en el Massachusetts College of Art y la Parsons School of Design.

Después de graduarse en 2003, se mudó a Brooklyn y comenzó a trabajar como asistente de fotógrafos de publicidad, moda, celebridades y música, como Art Streiber y Ruven Afanador, entre otros.

Mientras investigaba pandillas, sectas y facciones religiosas hardcore, se encontró con Homeboy Industries, una organización sin fines de lucro que ayuda a ex pandilleros a convertirse en miembros positivos y contribuyentes de la sociedad y documentó a estos antiguos miembros de pandillas en una serie llamada Homies, a través de imágenes como policiales pero estilizadas y estéticamente compuestas, esperando que el espectador se conecte con el retratado a un nivel más humano y siempre con respeto.

Su proyecto Homies ha aparecido en las revistas Exit, Blink y en blogs como Time's Lightbox, Prison Photography, This Is the What, Concientious y We Can Shoot Too y está en la colección permanente del Museum of Fine Arts de Houston.

De su lista de clientes podemos citar a Bloomberg Businessweek, Time Magazine, Esquire Magazine,  Inc. Magazine, Time Out New York, Men's Health, New York Magazine, Juxtapoz Magazine, Sony BMG, NDLON, Nobu y Wieden+Kennedy NYC. Su trabajo ha sido expuesto en galerías como THIS Los Ángeles y la Universidad de Massachusetts en Boston. Ha obtenido diversos premios, entre ellos el Sony Emerging Photographer Award en 2012.

Referencias

miércoles, 18 de abril de 2018

Rosie Hardy

Rosie Hardy es una fotógrafa inglesa (reside en Derbyshire, Reino Unido) cuya fotografía es etérea, surrealista y llena de fantasía. Artista del retoque digital y del uso de las redes sociales, compagina sus trabajos profesionales de fotografía editorial, publicidad y bodas con trabajos personales basados principalmente en autorretratos.

© Rosie Hardy

© Rosie Hardy

Biografía

Rosie Hardy comenzó con la fotografía con 16 años y no ha parado desde entonces. Su carrera despegó cuando sus autorretratos de Project 365 en Flickr atrajeron tanta atención que la popular banda Maroon 5 se puso en contacto con ella para la portada de su álbum Hands all over.

La fantasía y los sueños son fuentes de inspiración para esta artista y, debido a su conexión con la imaginación, de esta manera lo que no existe se puede hacer realidad.  Rosie utiliza en sus fotografías, vivo ejemplo del surrealismo, tenues colores pasteles, invitando al observador a bosques fantásticos, con animales encantados, en escenas que parecen pertenecer a un viaje onírico.

Ha trabajado para Samsung (Reino Unido), Universal Music Group, Penguin Book Publishers (Estados Unidos) y otros más. También la banda The 1975 figura en su lista de clientes. Rosie no solo es una sensación de Instagram, con más de 150.000 seguidores, sino que también ha creado una increíble cartera de trabajo para diferentes publicaciones y sitios web, incluidos Elle, DailyMail, The Telegraph y The Sun. Organiza talleres, escribe tutoriales y ha creado su propio DVD de edición de fotos. Es Embajadora de Canon.

Referencias

Libros

martes, 17 de abril de 2018

Emilio Barillaro

Emilio Barillaro es un fotógrafo italiano (nacido en 1980 en Gioiosa Jonica, vive y trabaja en Roma) que utiliza la fotografía callejera para descubrir la vida y encontrar su lugar en este mundo. La cámara lo ayuda a demorarse, a frenar su ocupada vida, y le muestra todas esas pequeñas cosas que sus ojos no pueden ver.

© Emilio Barillaro

© Emilio Barillaro

Más que un fotógrafo, me considero un guionista. Mi escenario es la calle y mis actores involuntarios son las personas que están en ella.

Biografía

Emilio Barillaro estuvo rodeado de pintura e historia desde el comienzo de su infancia. Su padre es pintor, fotógrafo y escritor, y su abuelo fue arqueólogo. Siempre le ha fascinado la forma en que el arte puede ayudar a expresarnos y siempre tuvo la sensación de que había algo dentro de él que necesitaba ser lanzado. Así que lo intentó con la pintura y la poesía, pero no funcionó. Encontró su primera cámara debajo del árbol de Navidad y recuerda que pasó esas vacaciones leyendo todo el material disponible sobre fotografía en internet.

Así que se convirtió  poco a poco en un fotógrafo callejero, un receptor de momentos cándidos. Es un fotógrafo autodidacta, aunque ha asistido a varios talleres, como los de Alex Coghe  y Joel Meyerowitz. Toda su vida estudiando, experimentando y aprendiendo todo sobre este mundo. Últimamente estaba disminuyendo la velocidad de su estudio y estaba casi exclusivamente dedicado a sus proyectos, cuando su amigo Francesco Costantini le abrió un nuevo mundo delante de sus ojos: la fotografía analógica.

Ha alternado el color y el blanco y negro constantemente, pero lenta y naturalmente, va utilizando más el blanco y negro; hoy el color en mi mente casi ni existe. Es cofundador de SPontanea, un colectivo italiano de fotografía callejera, y su trabajo ha sido publicado en diferentes sitios web, revistas y libros nacionales e internacionales.

Ha sido galardonado con el 2° premio en los Moscow International Photo Awards de 2015 en la categoría Libro/Naturaleza y con el 3 ° premio en la categoría Editorial/Ambiental, con el 2 ° premio en el concurso de National Geographic – Italy en 2016 en la categoría Personas, con una honorable mención en los International Photography Awards (IPA) de 2013, en los ND Awards en 2014, en One shot: One World en 2014, en los Monochrome Photography Awards de 2014, en el PX3 de 2015 y en los Moscow International Photo Awards de 2016. También fue uno de los 100 finalistas en el Leica Photographers Award en 2013, uno de los 100 finalistas en el Photolux Leica Award de 2014 y uno de los 15 finalistas en el ImagOrbetello Award de 2016 en la categoría Street.

Referencias

lunes, 16 de abril de 2018

Oleg Oprisco

Oleg Oprisco es un fotógrafo ucraniano (nacido en Lviv, vive en Kiev) que crea impresionantes imágenes surrealistas, mayormente con elegantes mujeres, con las que construye paisajes oníricos a través de excelentes composiciones llenas de color y belleza.

© Oleg Oprisco

© Oleg Oprisco

Soy un fotógrafo artístico y cada una de mis fotos es una escena de la vida real. Esa es la perfecta fuente de inspiración para mí, ya que hay suficiente belleza en nuestra vida cotidiana. Tal vez, lo que me inspira es lo que veo en el camino al trabajo. Observar el mundo que me rodea, inspira mi siguiente fotografía. Por supuesto, son mis propios cambios los que añado a la realidad, tales como personajes, decorados, la ubicación y la luz ... De cualquier forma, estoy constantemente involucrado en la búsqueda de inspiración e ideas.

Biografía

Oleg Oprisco comenzó su aventura fotográfica a los 16 años trabajando en un laboratorio fotográfico donde, en sus tres años de trabajo, llegaría a dominar todas las etapas de impresión de película y fotografía digital, y todas las peculiaridades de trabajar en color.

Como fotógrafo ha experimentado con muchos géneros, pero es la fotografía de retrato lo que más le gusta. Con 18 años se mudó a Kiev donde a través de algunos amigos se introdujo en la fotografía comercial, convirtiéndose en asistente de un reconocido fotógrafo publicitario con el que estaría cuatro años, ganando dinero, pero perdiendo su creatividad.

Con 23 años decidió comenzar su propio camino y éste le llevó al formato medio y a la película con cámaras baratas Kiev 6C y 88, cámaras totalmente manuales y con diferentes filtros procedentes de la antigua industria soviética. Hoy se ha convertido en un artista que consigue una perfecta armonía en sus composiciones, con exquisitas temáticas, y una iluminación y un sentido del espacio excelentes que hacen que sus imágenes se impregnen de emotividad y una nostalgia llena de secretos.

Realiza todo el trabajo él solo. Tiene un cuaderno donde apunta y guarda muchas ideas y esquemas, incluso los de color, para sus fotografías. Si todo resulta como lo ha imaginado, la preparación le lleva de dos a tres días. Es una cuestión de clima, personas o estado de ánimo. A veces el trabajo que no produce el resultado que quería. Por lo tanto, mientras más experiencia y reflexión dependa para el rodaje, mejor.

Tras la elaborada planificación en cuanto a vestuario, localizaciones y diversos detalles que cuida con esmero y mucha paciencia, cada sesión implica en la mayor parte de los casos un carrete de 12 disparos, así que tiene que ser muy riguroso y meticuloso con las tomas pues tiene que esperar hasta que terminar de revelar la película para descubrir lo que la foto ha conseguido, y solo una vez que haya hecho el post-tratamiento (ligeros retoques en la eliminación de ruido y arañazos de la película y gestión del color) podrá ver el resultado final.

A veces no consigue el resultado deseado y a veces las pruebas previas se alargan, como en el caso del paraguas ardiendo, donde utilizó más de 50. Para él, el duro trabajo y la constancia es lo que hace que el talento salga a flote en toda su plenitud.

Referencias

domingo, 15 de abril de 2018

Satoki Nagata

Satoki Nagata es un fotógrafo japonés (vive en Chicago, Illinois) que realiza fotografía documental y de calle, y que es principalmente conocido por capturar los momentos mágicos de las noches del largo, frío y húmedo invierno de Chicago.

Michigan Avenue, Chicago 2015 © Satoki Nagata

Michigan Avenue, Chicago 2015 © Satoki Nagata

Mi objetivo como artista es encontrar y mostrar las diversas conexiones con las que la ciudad y la gente forman la realidad. El budismo Zen me ha inspirado a usar la fotografía para buscar y crear relaciones con el mundo. A través de estas imágenes, desearía que descubrieras los enlaces sutiles pero sustanciales capturados en mis fotografías y sentir una conexión con el mundo que documenté.

Biografía

Satoki Nagata nació en Japón y estudió Neurociencia, pero se mudó a Chicago en 1992 y allí se sumergió en la captura de las vidas y las personas de su ciudad adoptiva. Aprendió durante 4 años fotografía del fotoperiodista Damaso Reyes. Desde entonces ha completado una serie de proyectos documentales en la ciudad, intentando profundizar la conexión entre él y sus sujetos con cada nuevo estudio. Sus primeros proyectos a largo plazo como profesional fueron  Chicago Redline station en 2009 y Cabrini-Green: Frances Cabrini Rowhouses en 2010. Estos proyectos impregnan su presente junto con todos los proyectos que han surgido de su práctica continua.

La muerte de su hermana en Japón fue un punto de inflexión en su fotografía y comenzó a realizar fotografía de calle que combina con las bellas artes para crear imágenes cerebrales que revelen las relaciones y la interconectividad que dan forma a la vida en la ciudad moderna. Por su educación Budista Zen y su trabajo como neurocientífico, entiende el mundo como una vasta red de conexiones y usa su fotografía para revelar los enlaces que unen todo en el mundo que nos rodea.

Empezó a usar un flash fuera de cámara en las calles a fines de 2011 para buscar diferentes imágenes que capturaran en momentos mágicos la relación de los habitantes de Chicago con las noches del largo, frío y húmedo invierno de la llamada Ciudad del Viento. A través de iluminaciones únicas, con flash detrás de los sujetos sincronizado con baja velocidad de obturación, intenta capturar las complejidades sociales y culturales en su serie más reconocida Lights in Chicago, donde muestra una fugaz y fluida visión de Chicago de noche y sus residentes mostrando su fragilidad existencial, donde criaturas fantasmales deambulan misteriosamente por la ciudad.


Referencias

Libros

  • I wanted to be a butterfly.
  • Cabrini-Green: Frances Cabrini Rowhouses.

sábado, 14 de abril de 2018

Baldomero Pestana

Baldomero Pestana fue un dibujante y fotógrafo gallego (nacido el 1 de enero de 1918 en Pozos, Lugo, fallecido el 7 de julio de 2015 en Bascuas, Lugo) cuyo espíritu libre y viajero le llevó a vivir en Argentina, Perú, Francia y España a lo largo de su vida, permitiéndole captar la esencia de lugares como Villa Miseria, Cuzco, Río de Janeiro o París, al mismo tiempo que coleccionaba los retratos de algunos de los nombres más importantes de las artes en Latinoamérica y Europa, como Lalo Schifrin, Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, Blanca Varela y Man Ray entre otros. Confeccionó un amplio álbum familiar de la cultura peruana de finales de los 50 y 60.

José María Arguedas © Baldomero Pestana

José María Arguedas © Baldomero Pestana

Tuve la suerte de nacer como un hombre libre.

Biografía

Baldomero Pestana marchó a Argentina con su abuela a los cuatro años para encontrarse con su madre en Buenos Aires. Desde muy niño destacó por una gran afición por la literatura, la historia, la música y el dibujo, actividades todas ellas que, en mayor o menor medida, lo acompañaron toda la vida. Le enseñaron a ser sastre pero cuando descubrió la fotografía no dudó que eso era lo que quería hacer, y en Buenos Aires inició su actividad como fotógrafo profesional, primero de prensa y después artístico y fotografiando bodas y bautizos para ganarse la vida.

En 1957, apartándose de la dictadura argentina decidió emigrar a Perú, donde poco después adquirió la nacionalidad peruana sin perder la original. Durante su estancia en Perú recorrió el país e hizo reportajes para las revistas Fanal y Caretas en las que fue colaborador habitual. Su actividad fotográfica en Lima fue muy amplia: trabajos para UNICEF, ONU, International Petroleum Company y para las revistas Time, Life y Esquire. Su trabajo profesional en el campo de la publicidad fue amplio e incluyó trabajos para la agencia McCann-Erikson. También fue fotógrafo oficial del suplemento del diario oficial de Perú.

Durante toda su vida Pestana concilió la faceta comercial y artística de su profesión. Así, entre pedidos publicitarios y editoriales, fue realizando una obra propia, de marcado carácter personal. Su gran proyecto era el de crear una galería de retratos de las grandes personalidades de la cultura. La empresa había comenzado en Buenos Aires en 1956, con una foto del músico de jazz Dizzy Gillespie, pero fue en Lima donde su carrera despegó por completo, con retratos de pintores, escritores y personalidades políticas de Perú, a las que tenía relativamente fácil acceso por sus contactos periodísticos: Ciro Alegría, José María Arguedas, Alberto Hidalgo, Pablo Neruda y otros muchos. Culminando con esa etapa, realizó su primera exposición individual en el Instituto de Arte Contemporáneo de Lima en 1966.  Normalmente no cobraba por estos trabajos, tan solo pedía que los retratados le dedicasen las imágenes que él realizaba.  Por el que sí recibió remuneración fue por el de Mario Vargas Llosa, un encargo de la revista Life en su edición española con motivo de la publicación de su célebre novela La casa verde, imagen con la que se convirtió en el retratista por antonomasia de la llamada Generación de los 50.

Pestana no solo se fijaba en la persona, sino también en la escenografía del entorno. Sus imágenes resultan despojadas, casi minimalistas, muy modernas. Un factor fundamental en sus fotografías es su manejo de la luz natural, elogiando siempre la luz limeña, que utilizó para suavizar las formas y los contrastes, así como dulcificar los grises.

Pero además de esa galería de retratos crecía paralelamente su obra de calle: la Buenos Aires de los 50, la Lima de los 60 y más tarde el París de final de los 60. Fijaba su atención sobre todo en niños y mujeres. Buscaba las ventanas, como ese espacio que comunica los mundos particulares con el discurrir público. Consiguió algunas piezas magistrales y como fotógrafo social se asomó a la miseria.

En 1967 se trasladó a París, donde continuó su labor fotográfica, siendo Edward Weston y Man Ray sus referentes a la hora de adentrarse en el desnudo, diseccionando el cuerpo de la mujer y a veces haciendo uso de solarizaciones.  Continuó su colección de retratos de intelectuales inmortalizando los rostros de Bioy Casares, el mismo Man Ray, Carlos Fuentes o García Márquez, su retrato más difícil. Poco a poco se centró en su gran pasión desde niño: la pintura y el dibujo a lápiz de grafito sobre papel bristol, dentro del fotorrealismo, aprovechando fotografías documentales suyas y con una visión muy fotográfica de temas peruanos, marginados, emigrantes, refugiados y gentes de las calles de París, y también naturalezas muertas. 

Regresó a España, a su Galicia natal. Tras la pérdida de su mujer en 2003 vivió sus ultimo años arropado bajo el cuidado de sus sobrinos Carmen Rico y Toño Polín, quienes en la actualidad custodian su valioso archivo, un legado de 17.000 negativos, muchos inéditos. En abril de 2012 el Concello lucense de Castroverde le nombró Hijo Predilecto.  Casi centenario esperaba con ilusión la gran exposición de sus fotografías que se iba a inaugurar en el Museo de Arte Contemporáneo de Lima, la publicación de su libro de retratos de personajes de la cultura peruana de los años 60 y 70, y el estreno de un documental, La imagen Reb-velada, sobre su vida y obra, cuando murió con 97 años.

Su obra ha sido expuesta individualmente en Bruselas, París, Lima, la antigua Yugoslavia, Corea del Sur, EEUU, Dinamarca, Italia, Francia y España, y también en numerosas muestras colectivas. Póstumamente, el Instituto Cervantes muestra de forma itinerante su retrospectiva Baldomero Pestana. La verdad entre las manos que rescata del olvido en España a este artista.

 

Referencias

Libros

  • Baldomero Pestana. La verdad entre las manos, 2018.
  • Baldomero Pestana. Retratos peruanos, 2016.